Las ventas de mercancías mexicanas al exterior mostraron una moderación, incrementándose solo un 5.8% en comparación con el año anterior durante el mes de abril. Esta desaceleración fue impulsada por una notable caída en las exportaciones automotrices, aunque el crecimiento en otras manufacturas ayudó a mitigar el impacto. Las tensiones comerciales con Estados Unidos, especialmente las medidas arancelarias impuestas, han generado un clima de incertidumbre que afecta significativamente a este sector clave.
Según los datos de balanza comercial del INEGI, las exportaciones de la industria automotriz cayeron un 7.1% anual, tras un crecimiento de 6.2% en el mes anterior. Este descenso se debió, en gran medida, a la reducción del 8% en las exportaciones hacia Estados Unidos, así como una disminución del 1.3% al resto del mundo. Estas cifras reflejan lo sensible que es el sector automotriz ante el contexto económico incierto provocado por el ambiente arancelario de EE.UU.
Los analistas señalaron que, a pesar de los ajustes en los aranceles anunciados por el gobierno estadounidense, que pasaron del 25% al 15%, el impacto se sigue sintiendo negativamente. Muchas empresas automotrices no cumplen con los requisitos necesarios para aprovechar esta tarifa preferencial bajo el T-MEC, lo que les acarrea costos adicionales y complicaciones operativas.
Humberto Calzada, economista en jefe para Latinoamérica de Rankia, resaltó que aunque marzo había sido un mes positivo gracias a la anticipación de compras de importadores en EE.UU. ante posibles cambios arancelarios, abril mostró un claro descenso en la actividad. Para el futuro, Calzada prevé que esta volatilidad en los datos podría continuar, ya que los importadores en EE.UU. siguen a la espera de claridad sobre la dinámica comercial y los aranceles definitivos.
El crecimiento de las exportaciones totales en abril se vio respaldado por avances significativos en el sector de otras manufacturas y la industria extractiva. Las exportaciones extractivas aumentaron un sorprendente 46.4% anual, marcando el mayor incremento del año, mientras que la industria manufacturera, excluyendo automóviles, también experimentó un crecimiento del 6.6%.
Sin embargo, no todos los sectores lograron navegar la tormenta. Las exportaciones petroleras cayeron un 13.2%, y las agropecuarias sufrieron una disminución del 7.1%, marcando su mayor descenso en 16 meses.
Con respecto a las medidas arancelarias aplicadas por EE.UU., se ha comenzado a notar un deterioro en los envíos al exterior, especialmente hacia su vecino del norte. Los economistas advierten que se mantiene un balance de riesgo negativo, influenciado por la volatilidad en el entorno comercial y la decreciente confianza empresarial. A pesar de la calma momentánea con respecto a los aranceles, no se descartan futuras modificaciones que podrían impactar aún más en el comercio.
En medio de estos cambios, la balanza comercial muestra signos de debilidad, no obstante, hay resquicios de esperanza para un posible cambio favorable en el sector automotriz, lo que podría señalar una recuperación en este crucial componente de la economía mexicana. La información presentada se basa en los datos disponibles hasta el 26 de mayo de 2025 y proporciona un panorama de desafíos y oportunidades que enfrenta el país en el contexto de su comercio exterior.
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