El Museo de Arte Carrillo Gil (MACG) ha inaugurado una innovadora exposición colectiva que invita a repensar la relación entre la humanidad y su entorno. La muestra, titulada Ni origen, ni torbellino, abre un espacio de reflexión sobre la centralidad del ser humano, un tema que ha dominado la historia del arte.
La exposición confronta obras de la colección original del museo con creaciones contemporáneas, ofreciendo un diálogo entre distintas épocas que puede enriquecer la comprensión del arte moderno. Durante el recorrido de presentación, la directora del museo, Marisol Argüelles, destacó que este proyecto no solo celebra los 50 años del MACG, sino que también marca un nuevo rumbo para su futuro.
El recorrido de la exposición está diseñado para ser interactivo: los visitantes reciben un mapa temático que les permite elegir su ruta entre diversos ejes, tales como la arquitectura, el paisaje y lo cósmico. La flexibilidad en el inicio del trayecto ofrece a cada espectador una experiencia personalizada y fomenta un diálogo activo con las obras exhibidas.
Entre las 55 piezas en exposición, 35 pertenecen al acervo fundacional del museo y otras provienen de diversas instituciones, incluyendo el Museo de Arte Moderno y el Museo Tamayo. Esta diversidad de piezas crea un espacio de conversación entre las obras pasadas y las más actuales, destacando talentos contemporáneos que enriquecen el contexto artístico.
Un componente clave de la exposición es su capacidad para cuestionar la hegemonía humana en la construcción del mundo. Obras como La casa blanca de José Clemente Orozco son emblemáticas de una visión del hombre como controlador absoluto de la naturaleza, una concepción que la exposición desafía, proponiendo nuevas formas de entender la materia y su interconexión con procesos cósmicos y naturales.
La sección cósmica de la exposición ubica al ser humano en un contexto más amplio, enfatizando su conexión con el universo. Artistas como Remedios Varo presentan una visión del cosmos que se aleja del antropocentrismo, invitando a los visitantes a explorar estas interdependencias.
Este montaje no solo es una exploración artística, sino también un ejercicio para el MACG. Argüelles señala que se busca comprender la colección como un organismo vivo, capaz de dialogar con diferentes épocas y (re)interpretaciones, mientras que la curadora Hebe Garibay menciona que la iniciativa busca romper con las formas tradicionales de apreciar el arte.
La exposición Ni origen, ni torbellino está abierta al público de martes a domingo, de 10 a 18 horas en el MACG, ubicado en avenida Revolución 1608, colonia San Ángel, en la alcaldía Álvaro Obregón. La entrada tiene un costo de 75 pesos, siendo gratuita los domingos, y estará disponible hasta el 26 de octubre de 2025.
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