El Gobierno de México ha decidido otorgar una prórroga crucial para que los usuarios de telefonía móvil registren sus líneas con las compañías proveedoras. Esta extensión, que finalizará el 31 de diciembre de 2026, se implementará de manera escalonada, dependiendo del último dígito del número de celular. Este esfuerzo forma parte de una estrategia más amplia para aumentar la seguridad y la transparencia en el uso de teléfonos móviles en el país.
Hasta el 25 de junio de 2026, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) reportó que se habían vinculado 63 millones de líneas telefónicas, de las cuales 40.2 millones son de prepago y 22.8 millones de pospago. Es importante señalar que estas últimas no requieren un nuevo trámite por estar asociadas a un nombre y CURP desde su contratación.
Sin embargo, aún hay un porcentaje significativo de usuarios que no han llevado a cabo este registro. Las razones son diversas: muchos temen que sus datos personales sean mal utilizados, mientras que otros simplemente no conocen el procedimiento a seguir. Ante estos temores, la CRT ha aclarado que el registro se realiza únicamente ante las compañías telefónicas y no directamente por el gobierno. El proceso requiere la asociación del nombre y CURP del usuario al número de celular, y se eliminan otros datos que podrían comprometer la privacidad del usuario.
El objetivo del registro es claro: fortalecer la seguridad de todos los usuarios de telefonía móvil y eliminar el anonimato que ha permitido a la delincuencia perpetrar fraudes y extorsiones. En caso de que un número telefónico esté involucrado en un delito, las autoridades pueden solicitar información a las compañías, conforme a lo establecido en el Código Nacional de Procedimientos Penales.
Para aquellos que aún no han vinculado su línea, hay dos opciones principales: hacerlo de forma presencial o de forma remota.
El procedimiento presencial implica acudir a un centro autorizado de la empresa proveedora de telefonía. Es necesario presentar una identificación oficial vigente, y el proveedor deberá exhibir un aviso de privacidad conforme a la Ley Federal de Protección de Datos Personales. Una vez validada la identidad del usuario y confirmada la CURP, se generará un folio con la fecha y hora, habilitando así los servicios contratados.
Por otro lado, el registro remoto se gestiona a través de plataformas de cada proveedor de telefonía móvil. Este proceso también requiere la captura de una identificación oficial y una prueba de vida. La validación se realiza en tres intentos; si no se logra, el proceso deberá reiniciarse con el contacto a través de los sistemas de atención de la compañía.
Es crucial que los usuarios realicen este registro, ya que, de no hacerlo, no podrán acceder a los servicios contratados. Las nuevas líneas, al insertar la SIM, recibirán un mensaje que guiará al titular hacia la plataforma de gestión de líneas para iniciar el proceso.
La meta es clara: cada número telefónico debe estar registrado a nombre de una persona. Este registro no solo busca aumentar la seguridad de los usuarios, sino también brindar una mayor confianza en el uso de servicios móviles en un entorno en el que la violencia y el fraude se han vuelto preocupantes.
A medida que se acerque la fecha límite de registro, es esencial que los usuarios actúen y no dejen el trámite para última hora, asegurando así su conexión y protección en el mundo digital.
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