La economía mexicana comenzó el segundo trimestre de 2026 con un impulso inesperado, a pesar de un primer trimestre sombrío. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revelan que, en abril, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) experimentó un crecimiento mensual del 1.2%. Esta cifra representa el aumento más significativo desde marzo de 2021, cuando la economía creció un 1.6%.
Este notable repunte se atribuye principalmente al avance en la construcción y ciertos sectores dentro de los servicios. Sin embargo, expertos como Kapital Grupo Financiero advierten sobre la necesidad de examinar esta fortaleza con precaución, dado que las manufacturas continúan en un estado de debilidad. Además, el reciente indicador oportuno sugiere que, en mayo, la economía podría haberse estancado con un crecimiento del 0.0% mensual, lo que sugiere que el buen desempeño de abril podría ser un rebote temporal más que una señal de una aceleración sostenida.
En términos anuales, la economía mexicana mostró un crecimiento del 2.2%. Joan Domene, economista en jefe para Latinoamérica de Oxford Economics, planteó que los efectos de una base favorable y el impulso de eventos como la Copa Mundial de Fútbol podrían añadir un empuje adicional, proyectando un crecimiento trimestral de alrededor del 1.5% después de la caída del 0.6% en el primer trimestre. Sin embargo, la incertidumbre persistente respecto a la revisión del T-MEC y políticas internas que podrían limitar el crecimiento continúan siendo preocupaciones relevantes.
La Encuesta Citi estima que, para este año, el crecimiento de la economía mexicana se espera en un modesto 1.2%, cifra que se sitúa por debajo de las proyecciones del gobierno de Claudia Sheinbaum, que oscilan entre el 1.8% y 2.8%.
En cuanto al sector industrial, el Inegi reportó que fue la actividad económica que más contribuyó al crecimiento, compensando la caída en las actividades primarias. Las industrias experimentaron una expansión del 2.1% mensual en abril, tras un desempeño débil en marzo. La construcción, en particular, lideró este crecimiento, logrando un impresionante 7.6%.
Por su parte, las actividades terciarias, que abarcan el sector servicios, aportaron con un crecimiento del 0.7% en comparación con marzo. Dentro de este segmento, destaca el aumento del 3.8% en los servicios de apoyo a los negocios y en la gestión de residuos.
No obstante, el sector primario, que incluye la agricultura, ganadería y pesca, registró una contracción del 0.4%, continuando la tendencia de debilidad tras el repunte observado en marzo.
En resumen, la economía mexicana entra en el segundo trimestre mostrando signos de recuperación, aunque con precauciones en torno a su sostenibilidad a corto plazo ante un panorama económico lleno de desafíos.
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