La reñida contienda electoral entre Pedro Castillo y Keiko Fujimori en Perú se mantiene en vilo. El desenlace todavía requiere paciencia. El conteo oficial del balotaje ha entrado en su segundo día este martes, cuando procesa las actas en papel que llegan de los centros de votación de peruanos en el extranjero y de localidades rurales aisladas, de los Andes y de la Amazonia. Pero allí no termina.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) entrega las actas observadas por los personeros (interventores) –con errores materiales o impugnadas por otro tipo de falla– a la primera instancia del tribunal electoral para que las evalúe. Esta la integran 60 Jurados Electorales Especiales, que tienen como plazo un día para responder.
El sistema electoral peruano está compuesto por una entidad que organiza las elecciones y realiza el escrutinio oficial, y un tribunal electoral que resuelve las discrepancias que surgen en las mesas de votación y proclama al candidato ganador.
Si quienes observaron las actas de las mesas de votación no están conformes con la resolución de primera instancia, pueden apelar –pagando una tasa– a la segunda y última instancia, el pleno del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), que tiene siete días para pronunciarse.



