La petrolera italiana Ente Nazionale Idrocarburi (ENI) ha alcanzado un nuevo hito en su trayectoria en México, logrando una producción máxima de 95,700 barriles diarios de petróleo crudo equivalente en sus campos de Amoca, Miztón y Tecoalli. Para 2026, la compañía prevé superar la emblemática cifra de 100,000 barriles diarios, consolidándose como el operador privado más grande en el país.
Desde su entrada al mercado mexicano, ENI ha realizado una inversión significativa, superando los 6,000 millones de dólares hasta agosto de este año. La empresa tiene planes de alcanzar los 10,000 millones de dólares, impulsada no solo por el aumento en su producción, sino también por sus actividades exploratorias y otros proyectos incluidos en sus contratos de producción compartida obtenidos en las rondas petroleras del sexenio anterior.
En el área 1, situada en aguas someras frente a Tabasco, ENI ya ha avanzado en el desarrollo de dos nuevos pozos que se prevén cruciales para aumentar la extracción y las inversiones previstas para 2026 y 2027. Asimismo, en el área 7, también bajo su operación, se han identificado prospectos que podrían contener hasta 500 millones de barriles, lo que ha llevado a la compañía a entablar conversaciones con otros operadores, incluyendo Petróleos Mexicanos (Pemex), Repsol y Harbour, para explorar sinergias y la posible creación de un hub para optimizar el desarrollo de nuevos recursos.
Las fuentes indican que ENI espera que el gobierno lance nuevas convocatorias para una versión 2.0 de contratos mixtos de asociación con Pemex. Actualmente, los límites establecidos para la recuperación de costos en los contratos existentes parecen poco atractivos para un gigante como ENI, que ya tiene suficiente trabajo en el país gracias a las adjudicaciones recibidas durante la administración de Enrique Peña Nieto.
Desde la firma de su contrato de producción compartida en 2015, ENI ha desembolsado más de 2,200 millones de dólares, incluyendo impuestos como contraprestaciones al Estado mexicano. Su primer logro productivo se dio el 30 de junio de 2019, apenas once meses después de que se aprobara su plan de desarrollo.
No obstante, el compromiso de ENI va más allá de su actual producción. La empresa cuenta con siete bloques en exploración en México, donde ha identificado 1,300 millones de barriles de petróleo crudo equivalente como reservas. Entre sus recientes descubrimientos destaca el realizado en julio de 2024 en el prospecto de exploración Yopaat-1 EXP, ubicado aproximadamente a 63 kilómetros de la costa en la Cuenca Salina Sureste, que podría tener un potencial de 300 a 400 millones de barriles de petróleo y gas asociado.
Además, en agosto de 2021, ENI anunció un hallazgo en el pozo Sayulita-1 EXP, el séptimo perforado en la misma cuenca, a sólo 15 kilómetros del descubrimiento anterior en Saasken, lo que refuerza su posición en la región y augura un futuro prometedor en el sector energético.
A medida que ENI continúa expandiendo su presencia y capacidades en México, su trayectoria puede ser un indicador clave del potencial del país en la producción de petróleo y gas a nivel global, en un contexto donde la colaboración entre empresas privadas y el gobierno puede resultar fundamental para el desarrollo del sector energético.
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