Entrenar la potencia muscular, es decir, la capacidad de los músculos para generar fuerza en poco tiempo, puede ser clave para conservar la movilidad y la independencia en personas mayores de 60 años. Una revisión de estudios indica que realizar levantamientos rápidos y descensos controlados ayuda a mantener la función muscular necesaria para actividades cotidianas como subir escaleras o levantarse de una silla1.
La potencia muscular suele disminuir antes y más rápido que la fuerza máxima con el envejecimiento, lo que se relaciona con mayores dificultades para moverse y un mayor riesgo de caídas1.
Qué diferencia a la potencia de la fuerza
La fuerza muscular es la capacidad de empujar o levantar una carga, mientras que la potencia muscular define cuán rápido puede hacerse ese movimiento1. La potencia depende de la rapidez con la que los músculos generan fuerza, un atributo que suele deteriorarse antes que la fuerza máxima en el envejecimiento, en parte por el desgaste de las fibras musculares rápidas1.
Estudios han demostrado que la baja potencia muscular se asocia con mayores probabilidades de tener limitaciones de movilidad, incluso más que la baja fuerza. Por ejemplo, adultos mayores con menor potencia en las piernas presentaron entre dos y tres veces más probabilidades de tener dificultades para moverse que quienes solo tenían baja fuerza1.

Cómo entrenar la potencia muscular tras los 60
La recomendación principal es modificar el ritmo de los ejercicios: realizar la fase de empuje o levantamiento con la mayor velocidad posible, sin perder la técnica, y bajar la carga de forma lenta y segura1. No se trata de levantar más peso ni de hacer la rutina como una competencia, sino de buscar velocidad dentro de un rango seguro.
Esta lógica también puede aplicarse a ejercicios sin pesas, como sentadillas desde una silla: sentarse de manera pausada y ponerse de pie con decisión, usando los apoyabrazos si es necesario1.
Importancia de la potencia muscular en la movilidad
La potencia muscular es fundamental para responder rápidamente ante situaciones cotidianas, como recuperar el equilibrio tras un tropiezo o cruzar una calle con agilidad1. Un estudio encontró que personas mayores que habían sufrido caídas en el último año tenían menor potencia en las piernas, aunque su fuerza era similar a la de quienes no se habían caído1.
Otra revisión de 20 ensayos, con 566 adultos mayores, concluyó que los ejercicios ejecutados con intención de velocidad ofrecieron una mayor mejora de la potencia muscular y beneficios moderados para tareas funcionales diarias, en comparación con repeticiones más lentas1.
Ejercicios recomendados y precauciones
El entrenamiento de potencia no reemplaza la importancia de los ejercicios de equilibrio, que cuentan con mayor respaldo para prevenir caídas1.
Entre los ejercicios recomendados para mejorar la potencia muscular sin riesgo de lesiones están las sentadillas desde una silla, levantamientos de piernas y movimientos que imiten actividades diarias, siempre priorizando la técnica y la seguridad1. Se aconseja evitar la fatiga excesiva y adaptar el peso o la dificultad según la capacidad individual.
El papel del entrenamiento combinado
Un estudio aleatorizado con 64 hombres mayores mostró que el entrenamiento combinado de fuerza y equilibrio (MIX) provocó mayores mejoras en fuerza, equilibrio y movilidad funcional que el entrenamiento de equilibrio tradicional, el entrenamiento con realidad virtual o el grupo control2.
El entrenamiento combinado se realizó durante ocho semanas, tres veces por semana, con sesiones de 40 minutos. Los resultados sugieren que este enfoque es efectivo para reducir factores de riesgo de caídas en adultos mayores2.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la potencia muscular y cómo se diferencia de la fuerza?
La potencia muscular es la capacidad de los músculos para generar fuerza en poco tiempo, es decir, la rapidez con la que se puede realizar un movimiento. La fuerza, en cambio, es la capacidad de empujar o levantar una carga, sin considerar la velocidad1.
¿Cómo entrenar la potencia muscular de forma segura después de los 60 años?
Se recomienda realizar levantamientos rápidos y descensos controlados con pesos livianos o moderados, priorizando la técnica y deteniéndose antes de la fatiga. También pueden usarse ejercicios sin pesas, como sentadillas desde una silla, levantándose con decisión1.
¿Por qué es importante la potencia muscular para la movilidad en adultos mayores?
La potencia muscular permite responder rápidamente a situaciones como un tropiezo o subir un escalón, lo que ayuda a conservar la movilidad y reducir el riesgo de caídas. Su disminución se asocia con mayores dificultades para moverse1.
¿Qué ejercicios recomiendan para mejorar la potencia muscular sin riesgo de lesiones?
Se sugieren sentadillas desde una silla, levantamientos de piernas y ejercicios que imiten actividades diarias, siempre con movimientos rápidos en la fase de empuje y controlados al descender, adaptando la dificultad a la capacidad individual1.
Fuentes
Texto elaborado por la Redacción de Columna Digital a partir de estas fuentes:
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Datos basados en información reportada originalmente por Infobae.






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