En junio de 2025, Quinn Brown, un joven de 19 años dedicado a la reventa de ropa vintage, se encontraba explorando las hileras de bins en una tienda Goodwill en Hillsboro, Oregón. En medio de las donaciones, descubrió una chaqueta de calentamiento de color amarillo brillante con letras moradas y un parche de los LA Lakers. En la parte posterior, lucía el nombre de CHAMBERLAIN. Aunque no sabía si tenía algún valor, la adquirió por solo $3. Lo que no podía imaginar era que esta prenda le pertenecía a la leyenda de la NBA Wilt Chamberlain y que había sido usada durante las finales de la NBA de 1972, cuando los Lakers se coronaron campeones. Esta chaqueta se vendió recientemente en una subasta de Sotheby’s por $89,600, lo que representó una asombrosa ganancia de aproximadamente el 3,000,000% sobre su inversión inicial.
Este hallazgo ilustra la búsqueda constante de los revendedores de vintage, quienes se quejan de que las oportunidades de encontrar tesoros como este se están desvaneciendo. Pasar tiempo con estos revendedores revela sus frustraciones en torno a los bins de Goodwill, que, según ellos, ya no son lo que eran. La competencia ha aumentado, y muchos dirigen su descontento hacia la plataforma de comercio electrónico de Goodwill, ShopGoodwill.com.
Este sitio de subastas en línea, que existe desde 1999, alberga alrededor de 600,000 artículos a la venta, muchos de ellos de gran valor. En 2025, esta plataforma alcanzó ingresos récord de $450 millones, un aumento del 22% respecto al año anterior. Los revendedores acusan a Goodwill de reservar sus donaciones más valiosas para la venta en línea, lo cual dificulta su capacidad de hallar objetos de calidad en los bins.
El mercado de ropa vintage está en auge, impulsado por plataformas dirigidas a la Generación Z, como Depop, que recientemente fue adquirida por eBay por $1.2 mil millones. La creciente popularidad de los creadores de contenido en Instagram y TikTok también ha contribuido a este fenómeno. Nuevas empresas como Vinted han emergido, alcanzando valoraciones de hasta $9 mil millones.
Un informe de McKinsey y The Business of Fashion indica que el mercado de reventa crece de dos a tres veces más rápido que el comercio minorista tradicional, con casi el 60% de los consumidores globales dispuestos a comprar moda de segunda mano. Hasta las grandes marcas como H&M y Levi’s están participando, permitiendo a los clientes intercambiar piezas usadas para obtener crédito en tienda, promoviendo así la reventa de prendas certificadas.
Julian Kurhajec, de 22 años, utiliza los bins de Goodwill para alimentar su negocio de ropa vintage, New Jersey Steals. Si bien ha reducido su actividad en Depop debido a la saturación del mercado, se da cuenta de que Goodwill ha mejorado sus procesos de selección, lo que ha resultado en menos hallazgos valiosos. Kurhajec señala que, mientras antes se podía explorar un bin con tranquilidad, ahora la competencia es feroz. “Si no ves algo valioso en la parte superior, es probable que no encuentres nada”, comenta.
La situación actual refleja un cambio significativo en la dinámica del mercado de ropa vintage, donde la búsqueda de artículos únicos se ha vuelto cada vez más desafiante para los revendedores independientes.
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