La producción de tomate en México enfrenta una perspectiva preocupante para 2026, con una caída proyectada del 9%, alcanzando 2 millones 550,000 toneladas. Este descenso se atribuye principalmente a la cuota antidumping del 17% impuesta por Estados Unidos, así como a la apreciación del peso frente al dólar. Adicionalmente, los márgenes de ganancia de los productores están viéndose afectados, sumándose a las complicaciones provocadas por condiciones climáticas adversas.
Como consecuencia de esta disminución en la producción, se espera una baja de aproximadamente 7% en las exportaciones mexicanas de tomate, que se calcularán en 1.8 millones de toneladas. Cabe destacar que Estados Unidos sigue siendo el principal destino para el tomate mexicano, absorbiendo más del 90% de las exportaciones del país.
El valor de estas exportaciones llegó a alcanzar un récord de 3,124 millones de dólares en 2024, aunque sufrió una drástica caída en 2025, donde se registró una reducción interanual del 26.5%, situándose en 2,296 millones de dólares, de acuerdo con el Departamento de Comercio estadounidense. El tomate es uno de los vegetales más consumidos en Estados Unidos, donde más del 75% de la demanda se destina a salsas, pizzas y productos alimenticios procesados. A pesar de que el consumo de tomate fresco muestra una tendencia de crecimiento, el mercado de productos procesados ha comenzado a estabilizarse.
A partir de enero hasta abril de 2026, se ha observado una leve recuperación en las exportaciones de México hacia Estados Unidos, con un incremento del 5.3% en el valor de los envíos, ascendiendo a 1,029 millones de dólares. Sin embargo, el panorama a largo plazo sigue siendo incierto, ya que el USDA estima que la superficie cultivada en México será de 38,000 hectáreas para el año 2026, lo cual representa una disminución del 11% en comparación con el año anterior.
Un factor crucial en esta dinámica es la decisión del gobierno estadounidense de cancelar en julio de 2025 el acuerdo establecido en 2019 y de implementar un arancel antidumping de 17.09% sobre la mayoría de las importaciones de tomate fresco mexicano. Esta medida, combinada con la apreciación del peso mexicano durante 2025 y principios de 2026, ha mermado los márgenes de ganancia de muchos productores y exportadores en México, que dependen en gran medida de sus ventas al exterior. Entre 65 y 70% del volumen total de tomate fresco producido en el país se destina a la exportación, con más del 90% de este volumen dirigido a Estados Unidos, mientras que el resto generalmente se exporta a mercados como Canadá, Japón y Centroamérica.
Conforme avanza el tiempo, el sector del tomate en México podría enfrentar retos difíciles que amenazan tanto su producción como su competitividad en un mercado cada vez más exigente. La tendencia de estas cifras y pronósticos invita a una reflexión sobre cómo el país podrá adaptarse y responder a las nuevas realidades del comercio internacional.
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