Los Ángeles es nuevamente el epicentro de una controversia que envuelve a la cadena de premios Golden Globe. Recientemente, los miembros de la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA) han interpuesto una demanda contra Penske Media Corporation y otros, acusándolos de fraude en el intento de adquirir el prestigioso galardón y perpetuar un monopolio en la industria del entretenimiento.
La demanda, presentada en un tribunal federal de California, señala que Penske Media y su propietario, Jay Penske, habrían coludido con Eldridge Industries y su CEO, Todd Boehly, para desvalorizar el evento mediante la provocación de un boicot. Este enfoque, argumentan los demandantes, fue parte de una maniobra más amplia para presionar a la HFPA a aceptar una venta que de otro modo no habrían aprobado.
El documento legal alega que “este caso surge de un esquema clandestino para adquirir fraudulentamente los valiosos Golden Globe Awards” y que los involucrados buscan controlar con monopolio el mercado de premios y publicidad en Hollywood, violando así leyes estatales y federales sobre competencia desleal y antimonopolio. Según la acusación, Boehly y Eldridge ocultaron el rol de Penske en el acuerdo de 2023, lo que habría influido en la aprobación del mismo.
Los activos de Penske Media incluyen influyentes medios como Variety, Deadline y Rolling Stone, y su impacto en la industria se ha extendido a varios galardones, dado que ahora son copropietarios de los Globos de Oro. La demanda sostiene que los miembros de la HFPA fueron seducidos con promesas de privilegios y entradas para toda la vida, promesas que, alegan, no se cumplieron debido a condiciones imposibles de seguir.
Mientras tanto, un representante de los actuales propietarios de los Globos ha calificado la demanda como un “absurdo” típico de la HFPA, que ha enfrentado numerosas críticas y controversias, especialmente en los tumultuosos años recientes. En 2021, la organización fue objeto de un escándalo tras una investigación que reveló que solo había un miembro afroamericano en su mesa directiva, lo que llevó a boicots y a que NBC se negara a transmitir la ceremonia en 2022.
Los demandantes sostienen que la manipulación por parte de Boehly y Penske del boicot fue parte de un plan mayor para ahogar a los Globos de Oro en un escenario de crisis. Tras la reorganización del evento en 2023, el espectáculo encontró un nuevo hogar en CBS, pero no sin controversia.
A pesar de que Boehly no ha sido nombrado como demandado, su papel en la saga sigue siendo difuso. La demanda es clara en que el nuevo régimen, que ha establecido la Fundación Golden Globe como sucesora de la HFPA, se ha utilizado para manipular las leyes estatales y reducir el precio de adquisición.
El comunicado de los nuevos propietarios declara que la intención detrás de la demanda es una distracción que desvía recursos de causas benéficas legítimas, sugiriendo que la HFPA, históricamente criticada por su falta de ética e inclusividad, continúa generando controversias.
Finalmente, la demanda busca al menos 150 millones de dólares en daños y la cancelación del acuerdo para disolver la HFPA, mientras la saga de los Globos de Oro continúa su curso.
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