En un mundo cada vez más dominado por el caos digital y la saturación de pantallas, la 34.ª Feria Internacional del Libro de Monterrey se presenta como un refugio para el pensamiento crítico y la libertad de conocimiento. Inaugurada el 10 de octubre de 2026, esta edición resalta no solo su aspecto comercial, sino su relevante papel como un foro para la defensa de la literatura y el diálogo entre ideas.
“El libro ha muerto”, un comentario desafiante que resonó en el discurso inaugural del reconocido escritor Alberto Manguel, quien, sin embargo, celebró la notable asistencia del público, testificando la vitalidad del libro en nuestra era. Con más de 700 autores de diversas partes del mundo presentes, la feria busca iluminar el entendimiento a través de la palabra escrita, bandera ondeada por El Colegio Nacional, el invitado de honor. Este espacio, que abarca más de 47,000 m² en el recinto ferial Cintermex, se convierte en un verdadero hervidero de ideas y reflexiones.
En esta ocasión, Juan Pablo Murra, rector del Tecnológico de Monterrey, destacó la necesidad urgente de “desconectarnos y habitar otros mundos”. Su reflexión subraya que cada libro es, de alguna manera, una puerta de luz, esencial en un contexto donde la tecnología compite por nuestra atención incessantemente. Esto invita a una revisión de nuestra conexión con la literatura y la búsqueda del conocimiento en un panorama donde la inteligencia artificial plantea nuevos retos.
Manguel, durante su intervención, también advirtió sobre la creciente amenaza contra el diálogo y la escucha, a medida que el pensamiento único se impone. Para contrarrestar esto, enfatizó la importancia de leer y comprender obras literarias a fondo, considerando que el verdadero valor del libro radica en su capacidad para descifrar la realidad y fomentar el desarrollo de sociedades solidarias.
La presencia de figuras notables, como el Premio Nobel de Literatura Jean-Marie Gustave Le Clézio, quien asistirá mediante hologramas, junto con otros destacados autores como Emmanuel Carrère y Cristina Rivera Garza, realza la calidad y diversidad del encuentro literario. Todos ellos contribuyen a crear un espacio de reflexión sobre el estado contemporáneo de la literatura y la función crítica de esta frente a las adversidades sociales y políticas.
Carmen Junco, presidenta de la FIL Monterrey, recordó el camino recorrido desde sus humildes comienzos hace 34 años. La evolución de esta feria es un testimonio del espíritu tenaz de Monterrey, donde la búsqueda de la educación y la cultura se entienden como pilares invaluables de la comunidad.
Este evento, que se extenderá hasta el 18 de octubre de 2026, espera recibir a miles de visitantes interesados no solo en adquirir libros, sino en construir una comunidad vital a través de la imaginación y el conocimiento. Con entrada gratuita y una programación cargada de conferencias y presentaciones, se reafirma la Feria Internacional del Libro de Monterrey como un evento indispensable en el panorama cultural mexicano.
La cultura, como advirtió Enrique Krauze, trasciende lo político y se asienta en las raíces de nuestra sociedad; es la base sobre la que se construyen realmente las comunidades. En este sentido, la feria no solo representa un mercado de libros, sino una plataforma para la exploración y el entendimiento humano.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


