De la conmoción a la sorpresa, el partido entre Dinamarca y Finlandia disputado en Copenhague este sábado. Quedará para siempre en el recuerdo de los aficionados de los dos equipos.
El encuentro, que suponía el debut de la selección finlandesa en un gran torneo internacional. Quedó marcado por el gran susto protagonizado por Christian Eriksen, líder de Dinamarca. Que se desmayó al filo del descanso y tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital, donde los médicos consiguieron estabilizarle.
La UEFA suspendió el encuentro de inmediato. Después, según contaron los portavoces de la selección danesa, el mediapunta del Inter quiso hablar con sus compañeros para pedirles que volvieran a disputar el partido y estos solicitaron a la UEFA la reanudación, a la que el organismo continental accedió en mitad de una oleada de críticas en las redes sociales por lo insensible de la decisión.


