El Pabellón de la Santa Sede, que representa a la Ciudad del Vaticano, será un punto focal en la venidera Bienal de Venecia, que se llevará a cabo del 9 de mayo al 22 de noviembre de 2026. Esta edición destaca las obras de artistas y músicos de renombre internacional como Brian Eno, FKA Twigs, Precious Okoyomon y Otobong Nkanga, en una exposición que rinde homenaje a la vida y legado de la monja benedictina, poeta, sanadora y compositora Santa Hildegarda de Bingen, figura emblemática del siglo XII.
Bajo el título “El oído es el ojo del alma”, la exposición contará con la participación de 24 artistas que se distribuirán en dos ubicaciones: el Jardín Místico de las Carmelitas Descalzas en el distrito de Cannaregio y el Complejo Santa María Auxiliadora en Castello. La organización detrás del pabellón está liderada por Hans Ulrich Obrist, director artístico de la Serpentine Gallery, y Ben Vickers, curador y editor que fundó el departamento de Artes Tecnológicas en la misma institución. Esta iniciativa cuenta también con la colaboración del Soundwalk Collective, una plataforma de arte sonoro establecida en 2001.
Una de las exhibiciones más esperadas será la de Precious Okoyomon, quien presentará una serie de campanas de viento inspiradas en “Quatuor pour la fin du temps” del compositor francés Olivier Messiaen. Okoyomon ha expresado su admiración por la obra, mencionando que la espiritualidad de la música de Hildegarda evoca un lenguaje celestial.
Hildegarda de Bingen es considerada patrona de músicos y escritores. En 2012, fue canonizada y nombrada doctora de la Iglesia por el Papa Benedicto XVI. Su música ha sido descrita como “etérea” y “intensamente espiritual”, inspirándose en visiones que ella afirmaba haber recibido, las cuales van en línea con las concepciones de la música celestial defendidas por San Agustín y Santo Tomás de Aquino.
En el Jardín Místico, los visitantes podrán escuchar obras recién comisionadas por 20 artistas, en colaboración con el Soundwalk Collective. Además, se incluirá un instrumento específico que captará sonidos del jardín en tiempo real, creando así una experiencia multisensorial.
Por su parte, el Complejo Santa María Auxiliadora servirá de escenario para una obra final de Alexander Kluge, una figura importante del Nuevo Cine Alemán, fallecido recientemente. Este proyecto comprenderá una instalación audiovisual que se desarrollará a lo largo de tres salas.
La Santa Sede ha mostrado un interés creciente por fortalecer su presencia cultural en eventos internacionales. En la edición pasada de la Bienal, por ejemplo, destacó su enfoque en las voces marginalizadas mediante un pabellón situado en una prisión para mujeres en la Giudecca. Desde su primera participación en 2013, el Vaticano ha buscado vincular sus tradiciones religiosas con el arte contemporáneo.
La Dicasterio para la Cultura y la Educación de la Santa Sede, encargado de las relaciones del Vaticano con el mundo del arte contemporáneo, supervisa la participación del Vaticano en esta importante feria de arte y también gestiona un espacio para el arte contemporáneo en Roma, contribuyendo así a una conversación más amplia sobre la intersección entre espiritualidad y creatividad.
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