La danza como expresión de emociones humanas se manifiesta de manera cautivadora en “Flores blancas (Cuando llorar no se puede)”, una obra unipersonal de la talentosa bailarina Paula Villaurrutia. Esta obra, que surge de la búsqueda de un lenguaje propio y del deseo de abordar temas universales, aborda la tiricia, una enfermedad del alma que ha sido reconocida y mencionada en diversas culturas.
Estrenada en 2018, “Flores blancas” ha regresado a los escenarios en los teatros Legaria y Tepeyac, formando parte de la convocatoria Escenarios IMSS-Cultura, donde fue seleccionada entre 100 propuestas de teatro y danza. La coreógrafa, con raíces familiares en Guerrero, conecta profundamente con esta temática, reflejando sobre cómo la tristeza y la ansiedad son experiencias humanas que pueden ser universales.
Villaurrutia combina en su propuesta elementos de la danza folclórica con una perspectiva contemporánea, enfatizando que los géneros tradicionales de danza son vitales y reflejan las realidades de diversas culturas y comunidades. En este sentido, su aproximación se aleja de un folclorismo nacionalista para centrarse en narrar historias que resuenan emocionalmente. En sus palabras, busca transformar la danza en un vehículo a través del cual puede contar historias que van más allá de la geografía; es un diálogo entre tradición y modernidad.
La obra dura 50 minutos y destaca por una coreografía que incorpora géneros como el son huasteco, son jarocho y la chilena, llevándolos más allá de una simple exhibición cultural. Villaurrutia utiliza estos estilos como un medio para expresar un relato que refleja la vida humana, en lugar de limitarse a estereotipos de lo que se considera folclor.
El acompañamiento musical, compuesto por Ulises Martínez, junto a la escenografía de Patricia Spiros y la dirección escénica de Enrique Valencia, contribuyen a crear una atmósfera que permite al público sumergirse en esta experiencia emotiva. Esta obra no solo es un tributo a las tradiciones danzarias, sino también una reflexión sobre el dolor y la alegría inherente a la vida.
Para los interesados, las funciones de “Flores blancas” se llevarán a cabo en el teatro Legaria los días 5, 6 y 7 de septiembre, y en el teatro Tepeyac los días 16 y 17 de septiembre; la entrada es gratuita. Además, Villaurrutia ha anunciado que en octubre presentará una nueva obra que continuará explorando temáticas de introspección dentro del contexto tradicional.
Esta pieza, aunque anclada en la tradición, invita a todos a conectarse con la esencia de lo humano, recordando que detrás de cada danza existe una historia que vale la pena contar.
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