El cine contemporáneo enfrenta un dilema en la era de los festivales de segunda fila, donde muchas películas luchan por capturar la atención del espectador, a menudo perdiéndose en un mar de despojo y monotonía. Este fenómeno se traduce en un aburrimiento que puede surgir bien por la falta de interés en la trama, o por una forma narrativa inadecuada que no logra sostener la atención. Sin embargo, los realizadores que abrazan un enfoque más pausado pueden, con talento, ofrecer experiencias cinematográficas extraordinarias.
Un claro ejemplo de esta dinámica es Forastera, la ópera prima de Lucía Aleñar Iglesias. Con una formación académica sólida que incluye estudios en la Escuela de Cine de Nueva York y un máster de guion en Columbia, Aleñar ha adaptado su propio corto homónimo de 2020 en un largometraje que aborda cuestiones de identidad y conexión familiar. Situada en una idílica casa de Mallorca, la historia se centra en una adolescente que, tras la muerte de su abuela, inicia una relación compleja con su abuelo, marcada por un intercambio inquietante de roles familiares.
El filme se sitúa en un contexto de pérdida y duelo, explorando las primeras experiencias sentimentales y sexuales de los jóvenes. Sin embargo, su desarrollo tiene un ritmo lento que puede disuadir a algunos, puesto que tarda aproximadamente 55 minutos en encontrar su ritmo narrativo. A lo largo de este tiempo, se manejan paisajes visuales cautivadores, capturando la luz y el entorno con un gusto notable, pero los silencios pueden resultar vacíos y los diálogos, esporádicos e irrelevantes.
A medida que avanza la trama, la película comienza a transformar su atmósfera. En los últimos 30 minutos, Aleñar introduce una musicalidad envolvente, elementos visuales expresivos a través de angulares dramáticos y simbolismos que añaden mayor profundidad a la narrativa. Este cambio culmina en un final que, aunque mejorado, podría no ser suficiente para recuperar la atención disipándose en el primer acto.
A pesar de haber recibido reconocimientos internacionales y un premio de la Crítica en la sección Discovery del Festival de Toronto, la obra ha inscrito su estreno en septiembre, más de un año después de debutar en el festival Seminci de Valladolid en 2025. Para muchos críticos, incluido este autor, Forastera no se presenta como una película fácil de digerir, y algunos pueden argumentar que no ha cumplido sus expectativas.
La producción, que cuenta con un elenco destacado que incluye a Zoe Stein y Lluís Homar, se articula como un drama notable en un contexto cinematográfico cambiante. Con una duración de 97 minutos y su estreno programado para el 11 de septiembre, la película invita a la reflexión sobre la complejidad de las relaciones humanas y las experiencias de los jóvenes en un marco de pérdida y descubrimiento.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


