La situación del artista disidente chino Gao Zhen ha captado la atención de la comunidad internacional, después de que la Human Rights Foundation presentara una queja formal ante un organismo de la ONU que revisa casos de detención. La petición se centra en la prolongada detención de Gao, arrestado en 2024 bajo acusaciones de “sospecha de difamación de los héroes y mártires de China”. Esta acusación se relaciona con su práctica escultórica que desafía las narrativas oficiales y el mito del Partido Comunista Chino.
Gao, de 69 años, fue arrestado tras una redada en su estudio en Sanhe City, donde la policía confiscó más de 100 obras de arte, entre ellas algunas que cuestionan abiertamente la opresión y la censura en China. Sus piezas emblemáticas, como Miss Mao y La ejecución de Cristo, no solo han sido objeto de controversia, sino que también se han convertido en símbolos de la resistencia artística frente a un régimen autoritario.
En su petición al Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU, la fundación destacó que las obras de Gao fueron creadas mucho antes de que se promulgara en 2021 la nueva ley que prohíbe “slanderear” a los héroes nacionales, lo que ha suscitado inquietudes sobre la aplicación retroactiva de esta norma. “Este uso retroactivo de la ley demuestra hasta dónde está dispuesto a llegar el Partido Comunista Chino para silenciar la disidencia”, señaló la organización en una declaración.
El proceso judicial de Gao ha estado marcado por numerosas irregularidades. Su juicio, que se llevó a cabo el 30 de marzo de 2026, se desarrolló en un solo día y ha sido postergado en tres ocasiones, generando suspicacias sobre la imparcialidad del mismo. Actualmente, Gao sigue esperando un veredicto, en medio de serias denuncias de violaciones a sus derechos humanos. La petición de la Human Rights Foundation también menciona su prolongada reclusión en solitario, la aplicación de leyes vagas, y la falta de atención médica adecuada, además de las condiciones inhumanas a las que ha estado sometido.
Human Rights Watch se pronunció en octubre de 2025 pidiendo la liberación de Gao, quien es residente permanente en Estados Unidos y presenta problemas de salud que requieren atención urgente. Su hermano y colaborador artístico, Gao Qiang, ha compartido que las autoridades chinas incautaron un amplio rango de sus obras, incluyendo una serie que transforma a Mao en una figura ambigua, lo que intensifica la controversia en torno a su arte.
Un grupo de 181 artistas, escritores e intelectuales chinos ha firmado una carta solicitando la libertad de Gao, comparando la situación actual del gobierno bajo el presidente Xi Jinping con los tiempos de la Revolución Cultural. La carta evoca el doloroso pasado de su familia, marcada por la muerte de su padre, acusado de “contrarrevolucionario” en esos años oscuros.
El contexto histórico que rodea la persecución de Gao Zhen resuena profundamente, evocando el sufrimiento de muchos a manos del Estado. A medida que el mundo observa, queda claro que la lucha por la libertad de expresión y los derechos humanos en China sigue siendo un desafío crítico y urgente.
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