La reciente jornada electoral ha dejado a Morena en una posición complicada, con metas no alcanzadas que han abierto un intenso debate sobre la responsabilidad dentro del partido. La secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, se perfila como una de las figuras más cuestionadas, ya que diversos gobernadores y sectores del partido la señalan por la ineficacia de sus delegados en varios estados del país.
Un análisis pormenorizado de la participación electoral revela un desalentador panorama: de los seis estados que no lograron superar el 10% de afluencia, cuatro son gobernados por Morena, incluyendo Baja California, Baja California Sur, Sonora y Colima. Esta situación ha provocado la inquietud en el Palacio Nacional, donde se observan con preocupación los resultados obtenidos por los gobernadores Marina del Pilar, Víctor Manuel Castro Cosío, Alfonso Durazo e Indira Vizcaíno Silva. Asimismo, el balance en localidades como Morelos, Nuevo León y Durango también ha dejado mucho que desear.
A medida que se buscan responsables, la figura de Ariadna Montiel se destaca como un punto central del debate. A pesar de contar con un presupuesto importante y una estructura activa en casi todas las ciudades del país, su desempeño en esta última elección ha sido considerado por muchos como insuficiente. A raíz de esto, autoridades locales ya están tomando la iniciativa de hacer cambios en algunas delegaciones de la Secretaría del Bienestar, especialmente de cara a las cruciales elecciones de 2027, donde se renovarán numerosas gobernaturas y el poder legislativo en medio del mandato presidencial de Claudia Sheinbaum.
En el contexto de Durango, el resultado electoral fue igualmente decepcionante; de las tres ciudades más relevantes, Morena solo logró la victoria en Gómez Palacio. En este estado, el delegado de Bienestar, Jonathan Jardines, se ha visto en la mira por sospechas de conexiones cuestionables con el gobernador priista Esteban Villegas. Fuente confiables dentro de la estructura morenista han señalado que este delegado debió haber sido relevado durante la campaña, pero la dirección nacional optó por mantenerlo en su cargo.
A medida que avanza la discusión sobre estos resultados, algunos sectores de la 4T nebulizan la posibilidad de cambios en las dirigencias locales del partido, aunque estos cambios no se implementarán de inmediato. Las decisiones, según las fuentes, se tomarán en un futuro próximo, una vez que se realicen estudios internos que esclarezcan los factores que contribuyeron al bajo rendimiento electoral en las regiones que no alcanzaron las metas esperadas.
La información presentada refleja el estado de incertidumbre y búsqueda de resoluciones dentro de la organización de Morena, a medida que se preparan para las elecciones que marcarán el rumbo político del país en el futuro.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


