La seguridad en Sinaloa ha recibido un nuevo refuerzo con el despliegue de 1,600 militares, una medida implementada después de un turbulento episodio en el que dos diputados locales fueron atacados a balazos y diez trabajadores de una minera canadiense fueron secuestrados. Este aumento de efectivos coincide con una situación crítica de violencia en el estado, marcada por secuestros diarios, robos y asesinatos vinculados a las disputas entre facciones del cártel de Sinaloa.
Los incidentes ocurrieron el miércoles, cuando los diputados Sergio Torres y Elizabeth Montoya fueron emboscados a plena luz del día al salir del Congreso en Culiacán, la capital del estado. Torres, de 59 años, se encuentra en estado delicado en terapia intensiva, mientras que Montoya, de 55, ha perdido la visión de un ojo debido a la agresión, según su partido, Movimiento Ciudadano.
En un incidente separado, la minera Vizsla Silver informó que diez de sus empleados fueron secuestrados el pasado viernes en La Concordia, un municipio en el sur de Sinaloa donde opera la empresa. Estos hechos reflejan el clima de inseguridad en la región, que ha visto un incremento notable en la violencia desde el año 2024, período durante el cual se han registrado más de 1,700 homicidios y cerca de 2,000 desaparecidos.
El estado es considerado uno de los más peligrosos de México, especialmente tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada, un líder histórico del cártel. Este evento desató una guerra interna que ha complicado aún más el escenario de seguridad. Durante este crítico momento, la presidenta Claudia Sheinbaum se comunicaba con su contraparte estadounidense, Donald Trump, para discutir temas de seguridad y comercio. Aunque ambos coincidieron en que se están logrando avances, la situación en Sinaloa sigue siendo alarmante.
Sinaloa, una región históricamente asociada con el narcotráfico, sigue atrapada en un ciclo de violencia y conflicto entre grupos rivales. En este contexto, el despliegue militar es una respuesta urgente a la creciente desesperación de la población y la necesidad de restaurar el orden. Las acciones del gobierno, en un intento de abordar esta crisis, subrayan la complejidad de la lucha contra el crimen organizado en México.
La atención estatal y federal a Sinaloa es crucial, pues la lucha continua contra el narcotráfico exige no solo esfuerzo militar, sino también estrategias de prevención, desarrollo social y reconstrucción de la confianza en las instituciones. Con la situación en constante evolución, la comunidad local observa con cautela las medidas que se están tomando para garantizar su seguridad y bienestar.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2026/01/Exito-de-Ethos-Sequoia-y-la-competencia-75x75.jpg)
