El impacto del gusano barrenador en la ganadería mexicana: un riesgo sanitario
En el sur de México ha resurgido un antiguo enemigo del ganado: el gusano barrenador. Aunque este parásito no contamina la carne que consumimos, representa una significativa amenaza para la sanidad del ganado y ha llevado a Estados Unidos a cerrar temporalmente su frontera a la importación de ganado mexicano.
La maestra Gabriela Corral, docente de la Facultad de Zootecnia de la Universidad Autónoma de Chihuahua, aclara que “el consumo de carne no implica ningún riesgo; los animales infectados mueren antes de llegar al rastro. El problema es sanitario, no alimentario”. Esto se debe a que la larva, nacida de huevos depositados por una mosca, se instala en tejidos vivos del animal, como el hígado o el corazón, destruyéndolos lentamente hasta provocar la muerte del animal.
Este parásito no afecta el músculo del ganado, lo que significa que la carne que llega al consumidor no está contaminada. Sin embargo, es importante resaltar que el gusano barrenador puede afectar a cualquier animal de sangre caliente, incluidos los humanos, aunque los casos en personas son raros.
Curiosamente, el gusano barrenador fue erradicado en México durante las décadas de 1970 y 1980 a través de la liberación de moscas estériles. Esta estrategia eficientemente coordinada se ha visto desvanecida con el tiempo, dado que México ha dejado de producir estas moscas estériles y ha perdido la capacidad de monitorizar la presencia del parásito. La falta de controles y cercos sanitarios ha facilitado su reaparición, lo que lleva a la preocupación de especialistas como Corral y María de la Luz Arévalo Flores, parasitóloga pecuaria de la UACH.
La actual propagación del gusano barrenador se relaciona con el ganado que entra desde Centroamérica, particularmente desde El Salvador y Nicaragua, a menudo sin los controles de verificación adecuados. Las condiciones ambientales que favorecen la reproducción de la mosca, como la humedad y las altas temperaturas, complican aún más el escenario. Este fenómeno pone en riesgo no solo la salud animal, sino también la economía de la ganadería.
Frente a este desafío, especialistas abogan por restablecer cercos sanitarios entre estados y reforzar los protocolos de inspección en las fronteras. Es esencial que las autoridades, ganaderos y técnicos trabajen en conjunto para controlar esta situación. Se requiere voluntad política y una operación coordinada para contener al gusano barrenador, que aunque parece haber estado contenido, nunca ha desaparecido.
Este problema representa un reto serio para la salud animal en el país y subraya la importancia de la vigilancia sanitaria para garantizar la seguridad en la producción de carne. La situación está en evolución, y con un compromiso adecuado, es posible revertir esta crisis ganadera que amenaza a la licitud y bienestar del sector.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


