El 27 de abril se celebra en todo el mundo el día internacional del Diseño, fecha establecida en 1995 por el entonces Consejo Internacional de Asociaciones de Diseño Gráfico (Icograda) que hoy se conoce como International Council of Design (ICoD), y que conmemora la fecha de fundación de Icograda en 1963. En este marco, el Diseño se entiende como proceso, pensamiento y herramienta social para mejorar la vida, la comunicación y el entorno. El Diseño es un factor de cambio social y procurador de bienestar, o si se quieren utilizar palabras más acordes a la época, es un agente de transformación.
El Diseño es una disciplina que fácilmente se convierte en ámbito complejo. En las primeras columnas que tuve el honor de compartir con ustedes, comenté que el Diseño se encuentra en todos lados y así es. A través del diseño organizamos nuestra vida cotidiana, desde los espacios en los que transitamos, hasta las pequeñas cosas que utilizamos. Por eso es tan importante reconocer a nivel internacional al Diseño.
Pero hablar de Diseño también es hablar de objetos o de imágenes, y sobre todo de decisiones. Cada elemento que vemos, cada forma, cada color y cada estructura responde a una intención, de hecho, a dos: la intención de quien lo genera y la intención de quien lo usa. Esto, por supuesto, es una simplificación para su mejor comprensión, porque el Diseño en sí es un entramado en el que varias voluntades o sujetos se encuentran con objetivos específicos. Diseñar implica preguntarse cómo se va a percibir algo, cómo se va a usar y que efecto tendrá en quienes lo experimentan.
El Diseño tiene una relación intrínseca con la forma en que entendemos el mundo. Nos guía, nos orienta y muchas veces determina la manera en la que interactuamos con nuestro entorno. El Diseño también nos hace sentir incluidos o excluidos, nos tiende una mano y nos da identidad, o nos expulsa. A través del Diseño podemos generar puentes de comunicación con otras personas y otras culturas, lo que significa que nos permite relacionarnos socialmente.
Más allá de su función estética, que la tiene y es importante, el Diseño es una práctica profundamente social. Tiene la capacidad de mejorar la comunicación, de hacer accesible la información y de generar experiencias más humanas. El 27 de abril celebramos el día del Diseño, una disciplina tan importante y apropiada por todos que muchas veces es invisible. Dicen que el buen diseño no se nota, pero el malo sí. Como sea, mi postura es que el Diseño es una de las profesiones más importante de todas, pero muchas veces los propios diseñadores se conforman con entender su quehacer como parte de una cadena de producción, en lugar de empoderarlo y empoderarse. El día en que quienes hacemos diseño entendamos su importancia y su capacidad de transformación, este será un mejor mundo.
Nos vemos pronto para seguir hablando de diseño.


