La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de México ha reafirmado la solidez de las finanzas públicas y la estabilidad macroeconómica del país, a pesar de que la agencia calificadora Moody’s ha reducido la calificación soberana de México de Baa2 a Baa3. Sin embargo, es importante destacar que Moody’s mantuvo el grado de inversión y ajustó la perspectiva de negativa a estable, lo que implica que no anticipa cambios adicionales en la calificación del país durante los próximos 18 meses.
En el comunicado emitido, Hacienda enfatizó que la decisión de Moody’s en realidad destaca la fortaleza del marco macroeconómico mexicano, su tamaño y diversificación, así como su capacidad de recuperación ante choques externos. También se subrayó que el país continúa conservando el grado de inversión según las ocho agencias que evalúan su deuda soberana, un reflejo del compromiso con una política económica responsable y la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Moody’s ha resaltado el manejo prudente de las políticas monetaria y macroeconómica de México frente a episodios de volatilidad externa. La agencia también ha comentado sobre la estabilidad en la balanza de pagos y la ausencia de desequilibrios macroeconómicos significativos, lo que permite una sólida postura financiera.
En cuanto a las expectativas económicas, Hacienda citó la proyección de una recuperación gradual del crecimiento hacia su tendencia de mediano plazo. Esta recuperación se apoyará en medidas gubernamentales que buscan fortalecer la inversión y la eventual reducción de la incertidumbre comercial. Parte de esta estrategia se basa en el conocido Plan México, que incluye la reciente publicación de un reglamento sobre la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar. Este reglamento está destinado a acelerar la ejecución de proyectos de inversión pública, privada y mixta, particularmente en sectores clave como infraestructura y logística.
Desde el punto de vista fiscal, la SHCP defendió los resultados obtenidos en 2025, subrayando la implementación de un ajuste fiscal significativo, equivalente a 1.3 puntos del PIB, el más significativo desde 1995. Este ajuste ha permitido avanzar en la reducción del déficit, sin comprometer los programas sociales ni la estabilidad macroeconómica. Durante el primer trimestre de 2026, se reportó un déficit menor al previsto en el balance presupuestario, mientras que el balance primario alcanzó un superávit de 98 mil millones de pesos.
La estrategia de manejo de pasivos ha generado además ahorros significativos, estimados en 47 mil millones de pesos en el costo financiero de la deuda. En términos de porcentaje del PIB, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público se situó en un 50.4%, considerado inferior al de economías comparables y por debajo de la mediana de países con calificación “Baa”.
La Secretaría también hizo hincapié en que cerca del 80% de la deuda del gobierno federal está denominada en moneda nacional y a tasa fija, lo que minimiza la exposición a riesgos externos. Con reservas internacionales que ascienden a 257 mil millones de dólares y una Línea de Crédito Flexible de 24 mil millones de dólares, México conserva un acceso favorable a los mercados financieros internacionales.
De cara al futuro, la SHCP ha reiterado su compromiso de mantener una política fiscal sostenible, orientada a fortalecer los ingresos del Estado y a avanzar en una trayectoria ordenada de consolidación fiscal. La información presentada refleja un panorama que, aunque ajustado, mantiene elementos de solidez y esperanza ante un contexto económico global cambiante.
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