La Ciudad de México se transforma en un espacio mágico durante los días de lluvia: las calles adquieren una tonalidad más intensa y el aire se llena con el frescor de la tierra mojada. En esos momentos, no hay nada mejor que resguardarse en una cafetería con historia, donde el aroma del café se mezcla con el murmullo de las conversaciones amistosas. Esta visita guiada a las cafeterías más antiguas y queridas de la capital revela auténticos refugios donde la lluvia se convierte en una experiencia deliciosa, sosteniendo una taza caliente en las manos y una conexión profunda con la memoria colectiva de la ciudad.
Café La Habana: conspiraciones y tertulias
Desde su apertura en 1952, Café La Habana se ha consolidado como un punto de encuentro para periodistas, escritores y exiliados políticos, siendo escenario de discusiones que han marcado la historia. Localizado en la colonia Juárez, con sus pisos de mosaico y sillas de madera, este lugar guarda ecos de conversaciones pasadas. Disfrutar de su café con leche en un vaso grueso mientras se saborean platillos como huevos al gusto o pasteles caseros es una experiencia que se vive con tranquilidad.
Ubicación: Bucareli 42, Col. Juárez.
Café La Blanca: sabor de fonda con aire de antaño
Fundado en 1915, Café La Blanca ha sido el refugio perfecto para oficinistas, estudiantes y turistas en el Centro Histórico. Sus emblemáticos vitrales y la barra de madera crean un ambiente nostálgico. Aquí, el café con leche en jarra metálica y el pan dulce recién horneado son parte del ritual diario, acompañados de abundantes desayunos que incluyen enchiladas y caldos. Es un lugar ideal para observar cómo pasa la lluvia.
Ubicación: 5 de Mayo 40, Centro Histórico.
Café El Popular: abierto toda la noche
Desde 1948, este café del Centro Histórico se distingue por no cerrar sus puertas. Un destino para quienes buscan refugio a cualquier hora, su decoración sencilla alberga innumerables historias de bohemios y noctámbulos. El menú, que incluye café con leche, chilaquiles y caldo de gallina, brinda un consuelo perfecto ante el frío y la lluvia. La atmósfera invita a dejar que el tiempo se detenga por un momento.
Ubicación: 5 de Mayo 52, Centro Histórico.
Café Moka: historia viva en Santa María la Ribera
Inaugurado en 1930, Café Moka es un tesoro del barrio de Santa María la Ribera, ideal para disfrutar de una tarde lluviosa. Con sus muebles originales, este café crea un ambiente acogedor. Aquí, el café se sirve con maestría, presentando capuchinos espumosos y macchiatos aromáticos, mientras que también se puede adquirir café molido para llevar a casa y prolongar el disfrute.
Ubicación: Santa María la Ribera 6, Cuauhtémoc.
Café Equis: el expendio más antiguo del Centro
Desde 1930, Café Equis ha mantenido su esencia en el Centro Histórico, siendo reconocido por su exterior amarillo que invita a entrar. En su interior, el aroma del café recién molido llena el ambiente, donde se puede disfrutar de una bebida caliente o comprar café a granel. Aquí, los clientes aprecian el consejo experto de los vendedores y celebran la tradición de comprar café 100% mexicano, perpetuando la experiencia del café de calidad.
Ubicación: Calle de Roldán 16, Centro Histórico, Cuauhtémoc.
La información presentada corresponde a la fecha de publicación original (2025-07-08 09:00:00) y sigue siendo relevante para quienes buscan disfrutar de la cultura cafetera y refugios emblemáticos en la Ciudad de México durante los días de lluvia.
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