El crecimiento alarmante de la obesidad y el sobrepeso en Jalisco se ha convertido en un desafío significativo para el sistema de salud y la economía de la región. En 2025, Jalisco documentó aproximadamente 37,900 casos confirmados de obesidad, lo que representa un incremento del 15% en comparación con los 33,000 casos reportados en 2024. Esta situación resalta la necesidad urgente de abordar un problema que afecta a más del 70% de la población mayor de 20 años en el estado.
El impacto de la obesidad trasciende la salud individual; se traduce en una mayor demanda de servicios médicos y genera un notable ausentismo laboral. José Alfredo Cervantes, especialista en nutrición clínica y enfermedades cardiometabólicas, señala que más de 200 enfermedades están relacionadas con este padecimiento, incluyendo diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardíacas y varios tipos de cáncer. Estas condiciones no solo afectan la calidad de vida de los pacientes, sino que también presentan serios riesgos para la productividad laboral.
Preocupantemente, la prevalencia de sobrepeso y obesidad en Jalisco también se ha extendido a los más jóvenes, con un 36.2% de los niños de cinco a 11 años y el 40.9% de los adolescentes de 12 a 19 años presentando estas condiciones. Este aumento ha sido más notorio en áreas rurales, donde la disponibilidad de alimentos ultraprocesados es mayor, un fenómeno que obliga a repensar el acceso a la salud y la nutrición en diferentes contextos geográficos.
A nivel nacional, el gasto público en salud relacionado con la obesidad representa cerca del 9%, una cifra alarmante que subraya la urgencia de implementar medidas efectivas. La situación es aún más crítica al considerar que estas enfermedades crónicas pueden derivar en una población económicamente inactiva, un problema que se convierte en un reto tanto sanitario como económico.
Para hacer frente a esta creciente crisis, la industria farmacéutica ha comenzado a desarrollar nuevas alternativas terapéuticas. Recientemente, Eli Lilly recibió la aprobación para Orforglipron, una terapia oral destinada al tratamiento del sobrepeso y la obesidad, que también puede ayudar en el control glucémico para personas con diabetes tipo 2. Este medicamento, aprobado simultáneamente para ambas indicaciones, ofrece una flexibilidad de administración que no requiere restricciones alimenticias específicas, lo que representa un avance significativo.
El compromiso de Eli Lilly con la investigación en México es notable, incluyendo múltiples centros dedicados al desarrollo de terapias innovadoras para pacientes locales. Cervantes destaca la importancia de integrar estas innovaciones con el conocimiento de profesionales de la salud capacitados y un enfoque en tratamientos personalizados. Ante la magnitud del problema, es esencial que la acción combinada de la industria farmacéutica y los expertos en salud conduzca a mejores resultados en el manejo de la obesidad y sus múltiples complicaciones.
Como conclusión, el panorama de la obesidad en Jalisco exige atención inmediata y sostenida, no solo para mejorar la salud de la población, sino también para preservar la productividad y sostenibilidad económica del estado. La combinación de innovación en tratamientos y formación profesional puede ser el camino hacia una solución efectiva a este creciente desafío.
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