El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y su contraparte de la Concacaf, Victor Montagliani, se encontraron recientemente en la exclusiva zona turística de Cap Cana, en República Dominicana. Este encuentro se produce en un momento de tensión para Infantino, quien ha estado bajo el escrutinio público tras su fallido intento de abrir el organismo a la inversión privada.
Ambos dirigentes asistieron a una asamblea privada de la Unión Caribeña de Fútbol (CFU), que coincidió con un torneo Sub-14 organizado por la confederación regional. Inicialmente, Infantino había sido invitado a participar activamente en las actividades del torneo juvenil, pero la controversia generada por su polémico proyecto llevó a algunos organizadores a solicitar que evitara exponerse públicamente. Sin embargo, el presidente de la FIFA no dudó en compartir momentos de su visita en Instagram, mostrando su llegada a República Dominicana y su posterior participación en el torneo.
Durante su estancia, Infantino destacó la misión de la FIFA y las federaciones de usar el fútbol como fuente de “alegría, esperanza e inspiración” para las nuevas generaciones. A pesar de las tensiones, se desconoce si Infantino y Montagliani mantuvieron una conversación privada, y tampoco han trascendido los temas que pudieron haber discutido.
El presidente de la Federación Dominicana de Fútbol, José Francisco Deschamps, informó que Infantino “pidió disculpas públicamente” por su proyecto controversial en un ambiente cordial. En la reunión con los dirigentes de las asociaciones caribeñas afiliadas a la CFU, Deschamps comentó que se abordaron las necesidades y el desarrollo del fútbol en la región, y minimizó las tensiones, afirmando que “no hubo nada de conflicto”.
Desde la controversia por su propuesta de abrir a la inversión privada algunos de los activos más significativos de la FIFA, como el Mundial, Infantino ha enfrentado un creciente escepticismo. Las confederaciones de UEFA, Concacaf y AFC han expresado su preocupación por la falta de transparencia en el liderazgo de la FIFA y han manifestado haber perdido confianza en Infantino. A pesar de las críticas, el dirigente cuenta con el apoyo fuerte de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y de Conmebol, lo que le otorga una base sólida en el ámbito internacional.
Infantino, quien se postula para reelegirse en las elecciones de marzo próximo, necesita la mayoría de los votos de las 211 federaciones de la FIFA para mantener su cargo, que ha ocupado desde 2016. En este contexto, su capacidad de navegar en medio de la controversia y restablecer la confianza será crucial para su futuro al frente del organismo.
Hasta el momento, la situación en la FIFA continúa evolucionando en medio de un panorama complejo, donde la presión de las confederaciones y la percepción pública jugarán un papel esencial en los próximos meses.
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