En junio de 2025, la inflación en Argentina se mantuvo casi sin cambios, registrando un 1.6% frente al 1.5% del mes anterior, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (Indec). Este dato refleja un alza acumulada de precios del 15.1% en el primer semestre, muy por debajo del 79.8% registrado en el mismo lapso de 2024. En términos interanuales, la inflación alcanzó un 39.4%, comparada con el asombroso 118% anual del año anterior.
El presidente Javier Milei celebró estas cifras en su cuenta de X, llamando a la situación un motivo de alegría para “los argentinos de bien” y descalificando a los críticos con el término “mandriles”. Esta expresión se enmarca en su lema “Viva La Libertad Carajo”, reflejando su estilo provocador y directo.
Sin embargo, la metodología del Indec ha enfrentado críticas. Varios economistas y legisladores opositores cuestionan su capacidad para representar fielmente el costo de vida actual, ya que la canasta de consumo utilizada se basa en datos de 2004 y no incluye elementos esenciales actuales como internet o telefonía móvil generalizada.
Durante junio, los sectores que más contribuyeron al incremento de precios fueron educación (3.7%) y servicios como gas, agua y electricidad (3.4%). En contraste, los aumentos más modestos se observaron en alimentos y bebidas no alcohólicas (0.6%) e indumentaria (0.5%).
El esfuerzo del gobierno de Milei para controlar la inflación ha sido notable: logró reducir la tasa anual de 211% en 2023 a 118% en 2024, lo que ayudó a que la tasa de pobreza se estabilizara en niveles de 2023, con un 38% en lugar del alarmante 52.9% del primer semestre de su mandato anterior.
Este cambio en las cifras fue impulsado por un drástico recorte en el gasto público, que incluyó el despido de 50,000 empleos estatales y la casi eliminación de la obra pública. Como resultado, Argentina logró un superávit en 2024 por primera vez desde 2010.
Sin embargo, esta política también ha afectado gravemente las jubilaciones y pensiones, que han soportado el 19% del total de recortes. Debido a esta situación, el Congreso aprobó un incremento del 7.2% en estas prestaciones, que Milei ha indicado que vetará, marcando así su segundo rechazo a un aumento legislativo.
Esta situación económica, marcada por cifras significativas y decisiones gubernamentales polémicas, plantea importantes interrogantes sobre el futuro de las políticas económicas en el país y su efecto en la calidad de vida de los argentinos.
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