Navieras en la cuerda floja: un complicado panorama para el turismo en México
Cancún, QR. En el marco de una creciente tensión entre el gobierno mexicano y las compañías navieras estadounidenses, el cobro del Derecho de No Residente (DNR) ha dado un giro inesperado. Aunque se ha decidido reducir a la mitad el monto originalmente propuesto de 42 dólares por pasajero que desembarque en puertos mexicanos, las inversiones en este sector están estancadas.
La implementación del DNR será progresiva, comenzando a aplicarse a partir del 1 de julio con una tarifa de 5 dólares por crucerista, aumentando a 10 dólares en diciembre del 2025, 15 dólares en diciembre del 2026, y alcanzando los 21 dólares en agosto del 2027. Esta estrategia busca equilibrar los intereses de las navieras y del gobierno mexicano.
La secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez, ha dejado en claro la disposición del gobierno a renegociar términos, proponiendo que a cambio de esta rebaja, las navieras incrementen la compra de productos mexicanos para la provisión de sus cruceros. Esto incluye posiciones específicas sobre la artesanía y textiles en sus operaciones, así como un compromiso de promover México en sus canales de comunicación.
Sin embargo, la respuesta de las navieras fue una contrapropuesta, sugiriendo un inicio del cobro de 21 dólares hasta enero de 2029, lo que colocó al gobierno en la difícil posición de reafirmar su postura original.
A pesar de este nuevo acuerdo, una significativa inversión de 600 millones de dólares por parte de Royal Caribbean para un desarrollo turístico en Mahahual, un destino clave para cruceros en Quintana Roo, aún no se ha concretado. Este complejo, denominado Perfect Day Mexico, promete ser un importante centro turístico, similar a su homólogo en las Bahamas, pero su inicio está en incertidumbre.
El director de Innovación de Producto de Royal Caribbean International, Jay Schneider, había anunciado la creación de 3,000 empleos y un aumento estimado de cruceristas en Mahahual, de 2 a 5 millones para 2030. A pesar de estas promesas, hasta la fecha no se han presentado las solicitudes de permisos ambientales necesarias para llevar a cabo la construcción.
La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, se ha esforzado por garantizar que las inversiones de las navieras se mantengan, pero la falta de avance en la obtención de permisos apunta a un futuro incierto para este plácido rincón turístico.
De cara a la segunda mitad de 2025, el panorama del turismo de cruceros en México sigue siendo incierto. A medida que el gobierno intenta equilibrar la balanza entre sus intereses y los de las navieras, el futuro de importantes inversiones en la industria se mantiene en una delicada pausa.
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