Un trágico suceso sacudió a la localidad de Parbhani, en el estado de Maharashtra, India, cuando el templo Hanuman Yashwasi, actualmente en construcción, se derrumbó durante un evento religioso el 20 de junio. Este catastrófico accidente dejó un saldo de al menos cinco personas fallecidas y 18 heridos, quienes se encontraban en el lugar participando en oraciones semanales y una comida comunitaria.
El colapso se produjo en una estructura que, a pesar de no estar finalizada, había permitido el ingreso de fieles debido a la alta demanda de la comunidad. Según fuentes policiales, la obra, dirigida por una empresa constructora de Rajastán, había detenido sus trabajos los sábados para facilitar la asistencia de los devotos. Sin embargo, las condiciones de seguridad han sido cuestionadas, lo que llevó a las autoridades a iniciar un proceso penal contra la compañía por presunta negligencia.
El derrumbe ocurrió justo en un momento de gran afluencia, con muchas personas dentro del santuario. Las grabaciones de CCTV compartidas en redes sociales muestran el caos que se desató cuando la estructura, rodeada de andamios, se vino abajo, sepultando a los presentes. Las labores de rescate, que involucraron a equipos de la Policía, un equipo de gestión de desastres, y vecinos de la zona, duraron alrededor de dos horas y media, logrando rescatar a 32 personas de entre los escombros.
Los heridos, incluidos un niño de 10 años con lesiones graves en la cabeza, fueron trasladados a diversos hospitales, mientras que las autoridades desplegaron maquinaria pesada y un extenso operativo de ambulancias para asistir a los afectados. En respuesta a esta tragedia, el gobierno estatal ha prometido ayuda económica para las familias de las víctimas, ofreciendo una compensación de 500,000 rupias, que equivale a aproximadamente 6,000 dólares.
Las investigaciones continuarán para determinar las causas exactas del colapso. Una de las hipótesis plantea que los andamios, en lugar de ser de metal, habían sido construidos con soportes de madera, creando un riesgo significativo. Los responsables de la obra podrían también haber incumplido normativas de seguridad al abrir el templo al público mientras se encontraba en construcción.
En reacción a esta tragedia, líderes políticos, incluyendo al jefe de gobierno de Maharashtra, Devendra Fadnavis, y al primer ministro Narendra Modi, expresaron sus condolencias a las familias afectadas y apoyaron la investigación oficial en curso. Además, se ha emitido un llamado a restringir el acceso al templo hasta que se complete la auditoría estructural necesaria para garantizar la seguridad de futuros visitantes.
Así, mientras Parbhani llora la pérdida de vidas y espera respuestas claras, el entorno de incertidumbre y tristeza persiste, subrayando la urgentísima necesidad de priorizar la seguridad en todas las construcciones en el país.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


