A pesar de una millonaria inyección de recursos destinada al desarrollo de 14 Polos de Desarrollo para el Bienestar (Podebi) en el Istmo de Tehuantepec, el panorama presenta una preocupante falta de avance. Estas iniciativas, anunciadas durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), han desembolsado al menos 34.8 millones de pesos en estudios de preinversión para diez de estos Polos, con fondos provenientes del FONADIN, que ya han sido utilizados. Sin embargo, la expectativa de que estos polos impulsaran la creación de parques industriales y empresas parece una quimera en estos momentos.
El esfuerzo del Gobierno federal ha incluido obras de infraestructura pública clave para la habilitación del Corredor Interoceánico y algunos de los Podebi. En 2022, por ejemplo, se asignaron 10 mil millones de pesos para rehabilitar el Tren Interoceánico, que comprende la mejora de vías férreas, puertos y otras obras cruciales. No obstante, los datos indican que la inversión pública directamente identificable en los Podebi ronda los 482 millones de pesos.
Estos Polos son concebidos como zonas estratégicas diseñadas para atraer inversión mediante incentivos fiscales, infraestructura y conectividad. El enfoque del Istmo de Tehuantepec se centra en energías limpias, logística y agroindustria, con la promesa de generar más de 150 mil empleos. Sin embargo, de los 14, solo cuatro cuentan actualmente con un concesionario para desarrollar sus parques industriales, y todos ellos están aún en fases preliminares de “estudios y proyectos” o, en el mejor de los casos, en “movimiento de tierras” e “ingeniería básica”.
El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), al responder a una solicitud de transparencia, informó que ninguna de las cuatro concesiones vigentes ha reportado la instalación de empresas que hayan iniciado operaciones en los Podebi. Este escenario se complica aún más con los desafíos en la rehabilitación de la Línea Z del Tren Interoceánico, un trayecto crítico que sufrió un descarrilamiento trágico en diciembre, dejando un saldo de 14 muertos.
Desde 2019, se han gastado al menos 16 mil millones de pesos en la rehabilitación de esta línea vital. No obstante, en junio, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que se cambiará el trazo original. Los concesionarios son responsables de invitar y alojar empresas en los parques industriales, mientras que el Gobierno debe aportar los inmuebles.
Entre 2023 y 2025, se asignaron concesiones para diez Podebi por el CIIT, un órgano controlado por la Secretaría de Marina (Semar). Sin embargo, los proyectos han sido abandonados en muchos casos, y en enero pasado, se declararon desiertos los concursos para dos Podebi en Tapachula. Los proyectos de otros Podebi, como los de Coatzacoalcos, han enfrentado retiros por parte de los consorcios que habían sido asignados, y aunque uno de ellos conserva el Podebi de Salina Cruz, ha renunciado al esquema de concesión original.
El consorcio, conocido como Desarrolladora Multimodal Istmo de Tehuantepec SAPI, ha solicitado al CIIT la opción de adquirir o rentar el inmueble de 82 hectáreas, una posibilidad que emerge tras un decreto emitido por la presidenta Sheinbaum en abril. La situación actual de los Podebi subraya la incertidumbre sobre el futuro desarrollo económico de la región, que esperaba un impulso significativo a través de estas inversiones.
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