En el ámbito económico, la formación bruta de capital fijo en México ha mostrado señales alentadoras de recuperación. En julio de 2026, según datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), las empresas y el gobierno experimentaron un crecimiento mensual de 1.4% en términos netos, manteniendo un impulso significativo tras un aumento del 1.3% en junio. Este crecimiento es particularmente notable en medio de un contexto de inversión fluctuante.
El Informe Mensual de la Formación Bruta de Capital Fijo (IMFBCF) revela que, en este último periodo, las inversiones en maquinaria y equipo se destacaron con un impresionante incremento del 4.5%, marcando su mejor desempeño desde diciembre de 2022. Por otro lado, las inversiones en construcción enfrentaron un retroceso, disminuyendo en 1.5% en comparación con junio, lo que indica una variabilidad en los sectores de inversión.
El dinamismo de la inversión privada se ha consolidado como un motor clave, registrando un aumento del 2.6%, en contraste con la inversión pública que se contrajo un significativo 6.9% por segundo mes consecutivo, alcanzando su caída más abrupta desde mayo de 2025. En este sentido, la situación es inquietante para la inversión pública que, tras la menor actividad durante el primer semestre de 2025, despedía algunos signos de debilidad en su recuperación.
En términos interanuales, la inversión fija ha conseguido crecer un 6.0% en julio, manteniendo una racha de cuatro meses de expansiones y logrando su mejor desempeño desde julio de 2024. Este crecimiento se produce en un contexto donde aún prevalece el impulso de proyectos emblemáticos como el Tren Maya, que han impulsado el sector de la construcción en el país.
A lo largo del período de enero a julio, el indicador global muestra un aumento acumulado del 1.7%, un signo prometedor tras la abrupta caída del 7.1% que se registró en el primer semestre de 2025. El sector constructor, en particular, se destacó con una expansión del 4.1%, en contraposición a un retroceso del 1.0% en gastos de maquinaria y equipo.
Un elemento adicional que ha influido en el ambiente económico es la reciente decisión de Estados Unidos de no prorrogar el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), optando por revisiones anuales. Aunque esta decisión fue contraria a las expectativas de México y Canadá, el hecho de que el mercado ya lo hubiera descontado otorgó un matiz positivo, al evidenciar la intención de Washington de conservar el acuerdo. Esto ha contribuido a mitigar la incertidumbre empresarial que había prevalecido.
Desde el sector privado, se perciben optimismos renovados, especialmente tras las reformas de desregulación impulsadas por el gobierno en áreas críticas como la energía. José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, anticipa un potencial “boom” de inversiones, apoyado por un diálogo constante con la Secretaría de Energía y la liberación de proyectos que, hasta hace poco, estaban atrapados en la burocracia.
En resumen, octubre de 2026 presenta un panorama mixto pero esperanzador para la inversión fija en México, visualizando un futuro donde la privatización y la colaboración de múltiples sectores podrían llevar a un crecimiento sostenido, siempre y cuando se continúen implementando políticas que favorezcan la inversión y se minimicen las barreras administrativas.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


