En un hecho alarmante que ha sacudido a la comunidad judía de Australia, las autoridades han confirmado la involucración de la Guardia Revolucionaria de Irán en una serie de ataques incendiarios contra objetivos judíos en Sídney y Melbourne durante 2024. El directo de la Organización Australiana de Inteligencia de Seguridad (ASIO), Mike Burgess, expuso esta preocupante información en su informe anual sobre amenazas a la seguridad nacional, destacando la complejidad y el alcance de los incidentes.
Burgess reveló que un ciudadano australiano, actualmente en Irán y de alto rango en la Guardia Revolucionaria, coordinó un ataque con explosivos incendiarios en Lewis’ Continental Kitchen, un restaurante kosher en Sídney. A la par, un exresidente australiano, previamente reclutado por milicias iraquíes y con antecedentes criminales, estuvo detrás del incendio de la sinagoga Adass Israel en Melbourne. Estos incidentes, separados por dos meses, reflejan una estrategia deliberada y sofisticada para intimidar a la comunidad judía local.
La respuesta de las autoridades ha sido contundente ante el incremento, sin precedentes, de los incidentes antisemitas en Australia. Entre 2024 y finales de 2025, el Consejo Ejecutivo de la Judería Australiana (ECAJ) registró más de 3.000 ataques físicos contra personas e infraestructuras judías, excluyendo el acoso digital. Esta cifra representa un alarmante aumento respecto al promedio anual de la década anterior, donde se registraron cerca de 1.858 incidentes cada año. Las agresiones variaron desde incendiarios hasta ataques con explosivos en sinagogas y vehículos, intensificando el temor en Sídney y Melbourne.
El 14 de diciembre de 2025, se produjo el ataque más grave hasta la fecha durante un evento de celebración de Janucá en la playa de Bondi, donde dos atacantes, identificados con ideologías islamistas radicales, dispararon contra los asistentes, dejando 15 muertos y 39 heridos. Este acto fue calificado como el peor atentado terrorista en suelo australiano, alterando drásticamente la percepción de seguridad dentro de la comunidad judía y generando una profunda conmoción nacional.
A raíz de estos eventos, el gobierno australiano ha endurecido las penas relacionadas con la exhibición de simbología nazi y saludos fascistas, implementando un enfoque más riguroso ante el aumento del antisemitismo. La Policía Federal Australiana ha asistido a equipos especializados para investigar amenazas de muerte y acoso cibernético dirigidos a judíos. En enero de 2026, la gobernadora general estableció la Comisión Real sobre el Antisemitismo y la Cohesión Social, presidida por Virginia Bell, con el objetivo de investigar las raíces de este fenómeno y evaluar la respuesta estatal.
En el plano internacional, la confirmación del vínculo entre la Guardia Revolucionaria Irán y los ataques de 2024 llevó a la expulsión del embajador iraní, provocando un quiebre diplomático con Teherán, que rechaza las acusaciones. Las investigaciones continúan en curso, manteniendo en reserva los nombres de posibles sospechosos para proteger procesos judiciales activos, aunque varios detenidos enfrentan cargos relacionados con estos ataques.
La situación prevaleciente subraya la necesidad urgente de abordar el fenómeno del antisemitismo en Australia, mientras la comunidad espera una respuesta firme y efectiva ante un aumento tan preocupante de la violencia y la intolerancia.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


