Tadej Pogacar deslumbró al mundo del ciclismo con un impresionante ataque en la escalada al Col du Tourmalet, logrando así una victoria en solitario en la sexta etapa del Tour de Francia, disputada el jueves 9 de julio de 2026. Con este triunfo, el campeón esloveno no solo celebró su victoria, sino que también recuperó el liderato de la general, superando a Torstein Traeen.
La etapa, que se extendió por 186,2 kilómetros entre Pau y Gavarnie-Gedre, puso a prueba a los mejores ciclistas del mundo. Durante los 17,1 kilómetros de ascenso al Tourmalet, Jonas Vingegaard, bicampeón del Tour, quedó atrás, no pudiendo mantener el ritmo de Pogacar y finalizando en un distante segundo puesto, con una diferencia de 2 minutos y 42 segundos. Isaac del Toro, compañero de Pogacar en el equipo UAE Team Emirates-XRG, ocupó una destacada tercera posición.
El descenso del Tourmalet se volvió un momento crítico para Traeen, quien sufrió una caída que truncó su intento de recortar la ventaja sobre Pogacar. Este último, al llegar a la cima, se convirtió en el primer campeón del mundo en activo en conquistar esta emblemática montaña. En sus propias palabras, Pogacar calificó la victoria como “una de las más dulces”, aunque expresó preocupación por la caída de Traeen, esperando que se recupere pronto.
Durante la etapa, el equipo UAE Team Emirates-XRG mostró una notable estrategia, dosificando sus fuerzas en las primeras partes del recorrido y asegurando una posición dominante al inicio del ascenso. Al activar la velocidad, Pogacar y Del Toro se lanzaron en un ataque decisivo, dejando a Vingegaard luchando a su lado, pero pronto se desmarcó, alcanzando la cima con una ventaja de 30 segundos.
La situación se complicó para Traeen, quien, después de comenzar la etapa con una ventaja de 7 minutos y 53 segundos sobre Pogacar, llegó a la cima casi media hora después. Su caída, que ocurrió al intentar reducir la distancia durante el descenso, lo obligó a detenerse para recibir asistencia médica.
Vingegaard, tras su desilusión por el resultado, admitió que no había sido su mejor día, pero siguió confiando en que su rendimiento mejorará a medida que avance la carrera. “La lucha no ha terminado”, destacó el danés, reafirmando su determinación.
La competencia no se detiene, ya que los corredores se preparan para la próxima etapa, una ruta llana de 175.1 kilómetros entre Hagetmau y Burdeos. Con Pogacar al mando y la incertidumbre que los caracteriza, el Tour de Francia promete seguir brindando emociones intensas para los aficionados al ciclismo.
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