Israel lanzó este lunes su ataque más fuerte hasta ahora sobre Teherán, centrando sus misiles en la prisión de Evin, uno de los principales símbolos del régimen iraní. El bombardeo ocurrió un día después de que Estados Unidos se uniera al conflicto con el ataque a instalaciones nucleares subterráneas en Irán, lo que ha elevado aún más la tensión en Medio Oriente.
La prisión de Evin, ubicada en el norte de la capital iraní, es conocida por albergar presos políticos y de seguridad, incluidos ciudadanos extranjeros. El medio oficial iraní Mizan, del poder judicial, confirmó que parte del edificio resultó dañado, aunque aseguró que la situación está bajo control. Un video difundido por el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, mostró una explosión en la entrada de la prisión con la frase “¡Viva la libertad!” escrita en español.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró que su país ha ampliado sus objetivos militares más allá del programa nuclear y de misiles iraní, y ahora se enfoca en “órganos represivos del régimen en el corazón de Teherán”. Según sus palabras, las Fuerzas de Defensa de Israel están llevando a cabo ataques “con una fuerza sin precedentes”.
Por su parte, Irán ha prometido represalias, pero más de 24 horas después del ataque estadounidense aún no ha lanzado una respuesta significativa contra objetivos norteamericanos. Ha continuado disparando misiles hacia Israel, pero sin extender sus acciones al Golfo Pérsico ni a las bases militares estadounidenses en la región.
Impacto y consecuencias
Los medios iraníes ofrecieron versiones contradictorias sobre el alcance total de los bombardeos. Se reportó un ataque a una estación eléctrica en el barrio de Evin, y aunque algunas zonas de Teherán sufrieron cortes de electricidad, autoridades locales negaron daños en la Universidad Shahid Beheshti, que también habría sido blanco de un ataque según reportes no confirmados.
Desde que el presidente estadounidense Donald Trump ordenó ataques a sitios nucleares iraníes el domingo, Irán ha amenazado con cerrar el estrecho de Ormuz, una vía clave para el suministro global de petróleo. Sin embargo, los precios del crudo apenas se movieron en las primeras horas de operación del lunes, reflejando dudas entre los mercados sobre una escalada real en ese frente.
Trump, por su parte, utilizó las redes sociales para sugerir un cambio de régimen en Irán: “Si el actual régimen iraní es incapaz de HACER A IRÁN GRANDE DE NUEVO, ¿por qué no habría un cambio de régimen? MIGA!!!”, escribió. También calificó los bombardeos a instalaciones nucleares como un “Daño Monumental”.
Respuesta internacional y riesgos globales
Aunque Irán no ha tomado aún represalias directas contra Estados Unidos, expertos advierten que el riesgo de una escalada mayor persiste. La capacidad militar de Irán se ha visto mermada tras la pérdida de líderes clave y el debilitamiento de sus aliados regionales, como Hezbolá en Líbano y el régimen de Bashar al-Assad en Siria.
A pesar de las amenazas iraníes, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, minimizó la posibilidad de un cierre del estrecho de Ormuz, señalando que ello significaría “un suicidio económico” para Irán.
Mientras tanto, en Israel se activaron sirenas antiaéreas en Tel Aviv y otras ciudades centrales tras interceptar un misil lanzado desde Irán. Internet sigue bloqueado en gran parte de Irán, dificultando la difusión de imágenes y testimonios directos desde el terreno.
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