Las autoridades sanitarias de varios municipios en Jalisco mantienen una estrecha vigilancia ante la reaparición del gusano barrenador del ganado, una plaga que ha generado inquietud en el sector pecuario. Tras varios años de ausencia significativa en el país, esta amenaza ha encendido las alarmas en diversas regiones ganaderas.
De acuerdo con información de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) estatal, se han identificado hasta ahora un total de 16 casos, de los cuales 13 siguen activos en varios municipios. Aunque algunos focos han sido controlados exitosamente, el resto continúa bajo un exhaustivo monitoreo para prevenir su propagación.
Los casos activos se concentran principalmente en los municipios del sur del estado, muchos de ellos ubicados cerca de la frontera con Michoacán. El reporte más reciente indica la presencia de cuatro casos confirmados en Jilotlán de los Dolores, tres en Tecalitlán, dos en Encarnación de Díaz y dos más en Cuautitlán de García Barragán. Además, se ha registrado un caso en Valle de Juárez, mientras que Pihuamo y Santa María del Oro permanecen bajo vigilancia y monitoreo epidemiológico, respectivamente. Cabe destacar que tres casos han sido desactivados tras la aplicación de los protocolos sanitarios adecuados.
El gusano barrenador es la larva de una mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas de los animales. Estas larvas se nutren del tejido vivo, lo que puede causar lesiones graves si no se tratan con prontitud. Para contrarrestar la proliferación de esta plaga, las autoridades han implementado varias acciones, incluidas la capacitación para veterinarios, la instalación de trampas sanitarias y monitoreos en ranchos, así como inspecciones en el transporte de ganado.
El primer caso en Jalisco fue detectado el 7 de noviembre de 2025, cuando las autoridades sanitarias identificaron el parásito en un animal proveniente de otra entidad. A pesar de las preocupaciones en el sector ganadero, las autoridades han aclarado que, siempre que se sigan los protocolos sanitarios en los rastros, la presencia de esta plaga no representa un riesgo directo para el consumo de carne.
Por ello, los especialistas instan a los productores a reportar cualquier lesión sospechosa en sus animales y a buscar atención veterinaria de inmediato, ya que una detección temprana es clave para evitar que el parásito se expanda. La vigilancia y la rápida respuesta son fundamentales para proteger la salud del ganado y, por ende, la economía del sector en la región.
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