Durante la visita del rey emérito Juan Carlos I a Sanxenxo desde su residencia en Abu Dabi, se informó que no habría ningún “photocall” y que las únicas imágenes del monarca serían durante su paseo por el pantalán del náutico, donde se entrenará para las regatas. Esto ilustra la línea borrosa entre lo público y lo privado en su visita. La autora comenta que aunque en inglés el término adecuado es “step and repeat”, en español se ha adoptado el término “photocall”.
La autora también menciona el contraste entre la vida en un Emirato y la vida en Galicia, donde Juan Carlos I puede disfrutar de la brisa marina y la comida local. A pesar de que ya no es un miembro activo de la familia real y de tener inmunidad legal, el rey emérito aún enfrenta dificultades para mantener su vida privada separada de su vida pública.
Además, la autora menciona el caso de Fox News, que pagó 720 millones de euros a la compañía de máquinas de votación Dominion para resolver una demanda relacionada con la difusión de información falsa sobre el supuesto fraude electoral en las elecciones de EE. UU. La autora compara a Juan Carlos I con los presentadores estrella, que ahora evitan hablar y declarar, mientras sueñan con disfrutar de la vida privada alejados del escrutinio público.
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