La hora en que se llevan a cabo los exámenes o las entrevistas laborales resulta ser un factor de gran relevancia en la probabilidad de éxito de los aspirantes. Un estudio reciente de la Universidad de Messina, en Italia, revela que aquellos que realizan sus evaluaciones a mediodía tienen más posibilidades de aprobar en comparación con quienes se examinan por la mañana o al final de la tarde.
Los investigadores se basaron en hallazgos previos que indicaban que los jueces tienden a ser más benévolos con los acusados después de la pausa para el almuerzo. Esta observación sugiere una conexión profunda entre nuestros ritmos biológicos y el rendimiento en situaciones de alta presión. Aunque los delitos enjuiciados presentan características más variables, este estudio se centra en el entorno de los exámenes de los estudiantes universitarios, creando un entorno más controlado y homogéneo para el análisis.
Más de 104,000 exámenes orales efectuados entre octubre de 2018 y febrero de 2020 en la Universidad de Messina sirvieron como base para este estudio. Los evaluadores examinaron a estudiantes de 1,243 cursos, y los exámenes variaron en duración entre 10 y 30 minutos. Los resultados mostraron una tasa de aprobación general del 57%. Sin embargo, al analizar el rendimiento en función del horario, se evidenció que los mejores resultados se concentraban en torno al mediodía, formando una curva en forma de campana que indicaba el pico de aprobaciones.
¿Por qué es tan crucial la hora del examen o de la entrevista laboral? Esto sigue siendo un punto de investigación, ya que los científicos han identificado correlaciones, pero aún deben establecer una causalidad precisa. Primordialmente, se considera que el estado cognitivo de los individuos sigue ritmos circadianos, lo que influye en su capacidad para resolver problemas y exponer conocimientos. Durante el mediodía, es probable que el desempeño cognitivo alcance su máximo potencial.
Adicionalmente, otra hipótesis sugiere que los jóvenes, quienes suelen ser más noctámbulos, enfrentan un mayor cansancio por las mañanas, lo que podría hacer que sus evaluadores, más alerta, capten mejor sus errores. Esta diferencia de energía podría ser menos significativa en contextos de entrevistas laborales, donde la edad de los participantes tiende a ser más similar.
A pesar de esta información fascinante, es importante señalar que la hora del examen no es el único elemento que incide en los resultados. La preparación del candidato y la dificultad del examen son factores cruciales. La conclusión fundamental es que, incluso si un examen está programado a primera hora de la mañana o una entrevista al final de la tarde, la preparación adecuada puede ser la clave del éxito.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


