La reciente muerte de la princesa Bajrakitiyabha de Tailandia, anunciada oficialmente el 12 de junio de 2026, marca un cambio drástico en el panorama sucesorio de la monarquía tailandesa, en un contexto de creciente descontento hacia la Corona. Bajrakitiyabha, la primogénita del rey Maha Vajiralongkorn, también conocido como Rama X, falleció a los 47 años tras más de tres años de hospitalización debido a complicaciones cardíacas que la mantuvieron en un estado crítico desde diciembre de 2022.
El comunicado emitido por la Casa Real detalló que, a pesar de los esfuerzos médicos continuos, su salud se deterioró de manera irreversible, culminando en su muerte a las 19:48 hora local. Este desenlace deja a la monarquía en una situación vulnerable, puesto que la princesa era vista como una figura moderna y capaz, con el potencial de restaurar la reputación del trono, que se ha visto afectada desde la muerte del rey Bhumibol, quien reinó durante setenta años.
Con la muerte de Bajrakitiyabha, la línea de sucesión se restringe al príncipe Dipangkorn, de solo 21 años, y a la princesa Sirivannavari, de 39, lo cual despierta incertidumbre. Se rumorea que Dipangkorn podría enfrentar problemas cognitivos, aunque la Casa Real no ha confirmado tales rumores. Por otro lado, Sirivannavari, conocida por su interés en la moda, ha tenido escasas apariciones en eventos oficiales.
Desde la hospitalización de la princesa, la Casa Real ha mantenido un estricto silencio, únicamente informando que la causa médica inicial fue una inflamación del corazón provocada por una bacteria micoplasma. Además, se hicieron públicas infecciones abdominales que complicaron aún más su estado.
La situación actual genera interrogantes sobre el futuro del trono tailandés. Los hijos del rey de su primer matrimonio, que fueron repudiados en su adolescencia, se encuentran excluidos de la secuencia de sucesión, lo que añade un nivel de complejidad a un proceso ya incierto. La historia reciente revela que estos hijos han estado distanciados de la familia real, y su estatus actual es nebuloso, dado que no aparecen en imágenes oficiales de la Casa Real.
En cuanto a la posibilidad de que una de las hermanas del rey ocupe el trono, se considera remota. Las complicaciones de salud de Chulabhorn y la falta de descendencia de Sirindhorn limitan aún más las opciones. La mayor de las hermanas, Ubolratana, ha perdido sus títulos tras casarse con un ciudadano estadounidense.
La historia de la monarquía tailandesa ha tenido precedentes en el cambio de linaje para resolver vacíos sucesorios, una práctica que podría repetirse en este momento crítico. Mientras el futuro de la sucesión se torna incierto, la comunidad sigue pendiente de cómo la Casa Real manejará esta transición y qué implicaciones tendrá para la estabilidad institucional del país.
En conclusión, la muerte de la princesa Bajrakitiyabha no solo representa una pérdida personal y familiar, sino que también lanza un velo de incertidumbre sobre el futuro del trono tailandés, abriendo un nuevo capítulo en la ya compleja historia de la monarquía. La evolución de los acontecimientos será observada con atención tanto dentro como fuera de Tailandia.
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