El nuevo sencillo: Chicken Teriyaki, que en menos de 24 horas acumula 2 millones de reproducciones en YouTube. Cambio de look, cambio de sonido, cambio de baile y, en definitiva, cambio constante. Rosalía está decidida a asaltar la parte más alta del pop mundial apostando por un gran cambio. Este jueves ha estrenado el tercer adelanto de su nuevo disco Motomami, que se publicará el 18 de marzo, y demuestra que va a por todas: ha hallado un nuevo sonido y se ha inventado un baile.
Tras La fama, una bachata modernizada junto a The Weeknd que dejaba bastante destemplado en su acabado final, y Saoko, un potentísimo reguetón distorsionado que llega a incluir un piano jazzístico en mitad de un caos controladísimo, estrena ahora una canción que le aporta más brío a su cruzada por convertirse en un importante referente del nuevo pop, el que se configura por las mezclas sonoras de estos tiempos, aquellas en las que no existen los géneros porque todos están a disposición de la fusión y la canción. Como ya sucedió en Saoko ―y, en el fondo, como deslumbró a todos por primera vez con Malamente, allá por 2019―, tira por donde a ella le viene en gana.
Con instinto, pero también con mucho talento. Ni busca recrear un estilo ya consolidado aportándole su personalidad, como tantos, ni tampoco se plantea una experimentación algo chalada y muy rupturista, dificultando el alcance de su trabajo. Rosalía toma su propio camino y, con un admirable arrojo, cruza estilos, teje alianzas sonoras, le mete su salsa y acaba por dar forma a algo distinto. La canción tiene lo que tiene que tener, pero es que además tiene algo más. No solo es su carácter de mujer echada para adelante y con poderío latino, sino que guarda logros artísticos en producciones que marcan un nuevo paso.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook y Twitter, o visitar nuestra pagina oficial.
La nota precedente contiene información del siguiente origen y de nuestra área de redacción.


