Alejandro Fernández, fundador de bodegas Pesquera y el hombre que revolucionó los vinos de Ribera del Duero, falleció el pasado 22 de mayo a los 88 años sin haberse reconciliado con tres de sus cuatro hijas, Olga, Mari Cruz y Lucía, ni con su exesposa, Esperanza Rivera, de 86 años.
Desde 2015 y más intensamente desde 2017, las desavenencias entre estas tres hijas y la hermana pequeña, Eva, unida a la separación de los progenitores después de décadas de matrimonio, propiciaron un conflicto familiar que terminó retratándose públicamente con dos bandos diferenciados y un padre pleiteando contra tres de sus descendientes.
Más información
Tras su fallecimiento, llegó primero una filtración del testamento y después su apertura oficial. En él, Alejandro Fernández desheredaba a Olga, Mari Cruz y Lucía incluso del tercio de legítima forzoso salvo causa justificada, y dejaba como heredera única y universal a Eva, la única de las cuatro hijas que se posicionó a su lado. También estableció que las nietas que pertenecen a las tres ramas de las desheredadas sean legatarias de la estricta legítima que le hubiera correspondido a sus progenitoras.
Él habló del dolor y la estupefacción que le causó este proceso, pero la otra parte, erigida en mayoría para dirigir los negocios de la familia, decidió continuar reestructurando el conglomerado, mejorando la calidad de los vinos y limitando el enfrentamiento contra su padre y su hermana a los juzgados, sin pronunciarse sobre el fondo del mismo.
Más información
El impacto que ha provocado que se hayan conocido públicamente los detalles del testamento y la incertidumbre que ha generado en los 120 empleados y en la red de más de 300 distribuidores de los vinos Pesquera les obliga a exponer cuál será su postura respecto a las disposiciones de su padre y a reafirmarse en las declaraciones que hicieron llegar a clientes y amigos a través de un comunicado el 23 de junio de este año: “La continuidad del actual equipo de gestión, así como de los distintos proyectos que venimos desarrollando, están garantizados.
A pesar de la profunda tristeza por la que estamos pasando, las políticas empresariales, comerciales y de cualquier índole seguirán el curso de las actividades habituales de nuestra compañía. (…) Queremos aclarar que el único Tinto Pesquera del que podemos garantizar la trazabilidad es el realizado en las instalaciones, viñedos, instalaciones de nuestro grupo empresarial, y por el equipo técnico del grupo de familia Fernández Rivera”.


