El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, admitió este martes que el operativo policial durante la protesta del domingo pasado contra el agua contaminada tuvo “graves deficiencias” y “errores” que deben ser investigados y sancionados. En un video difundido en sus redes sociales, Lemus reconoció que hubo “excesivo uso de la fuerza y detenciones injustas” cuando cerca de 10 mil personas fueron dispersadas con gas lacrimógeno y cañones de agua en las inmediaciones de la Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador.
Lemus afirmó que “a las personas nunca se les debió echar agua ni gas, ninguna persona debió quedar expuesta a la violencia” y explicó que ya identificaron a los policías que actuaron con violencia, quienes serán sujetos a una investigación interna. El lunes, el mandatario defendió la actuación de la policía antimotines, que respondió a un “grupo de choque” de 400 personas que causaron disturbios.
El anuncio se dio en medio de nuevas movilizaciones ciudadanas y estudiantiles en Guadalajara para exigir la liberación de los detenidos y defender el derecho a la libre manifestación. De los 39 detenidos el domingo, 32 fueron liberados el lunes, mientras que siete permanecen en el penal de máxima seguridad de Puente Grande, acusados de lesiones dolosas contra policías y desobediencia.
El Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo, que apoya la defensa de los siete detenidos, indicó que aunque Lemus solicitó su liberación, “las carpetas de investigación en su contra siguen abiertas” y advirtió que “las personas hoy están en libertad, pero siguen los procesos penales abiertos y la criminalización continúa”.
Desde marzo, al menos 320 colonias del área metropolitana de Guadalajara reciben agua contaminada con metales pesados y heces fecales, sin clorar, según denuncias de organizaciones de derechos humanos tras analizar muestras.
Datos basados en información reportada originalmente por aristeguinoticias.com mexico.






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