Leones Negros se enfrenta a un desafío monumental este sábado al recibir a Tampico en la Final de Vuelta de la Liga de Expansión. Con la necesidad urgente de remontar un marcador adverso, el equipo tapatío se encuentra en una situación que ya ha superado en ocasiones anteriores. En particular, logró avanzar en la Liguilla contra Tepatitlán y Atlético Morelia, ambas veces jugando en casa. Un triunfo no solo alargaría la eliminatoria, sino que, si se consigue por dos goles, coronaría al equipo campeón, poniendo fin a una larga sequía que dura más de una década.
Este contexto competitivo se ve ensombrecido por una controversia que involucra a Leones Negros y otros nueve clubes de la Liga de Expansión, quienes han presentado una apelación al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). El objetivo: que se restablezca el ascenso y descenso en las próximas temporadas, una medida que podría cambiar radicalmente el panorama del fútbol en México.
La última vez que Leones Negros levantó un trofeo fue en 2013, un evento que marcó el final de su paso por el extinto Ascenso MX y su retorno a la Primera División. Desde su regreso al fútbol profesional en 2009, la Universidad de Guadalajara ha participado en 28 series de eliminación directa, destacando que de estas, 18 fueron definidas en el Estadio Jalisco. Gracias al apoyo incondicional de su afición, el equipo ha logrado una efectividad del 55% en estas eliminatorias.
En particular, Leones Negros ha esperado 12 años para este momento crucial, y las estadísticas muestran un saldo de nueve victorias, tres empates y seis derrotas en sus encuentros decisivos. Sin embargo, en el contexto de finales, su historial es menos favorable, con solo un empate y una derrota en los últimos 15 años. De hecho, el club no ha conseguido ganar un partido de vuelta en una Final de tiempo reglamentario o extra desde 2009, siendo su última victoria en este tipo de encuentros en 2014, cuando logró el ascenso mediante penales frente a Tecos.
En este relevante partido, hay detalles adicionales a considerar. Históricamente, UdeG ha disputado la Vuelta de dos Finales de Liga y una de Ascenso en casa desde su regreso al fútbol profesional. El saldo ha sido desfavorable, con dos empates y una derrota, una estadística que reformula las presiones que enfrentarán este sábado.
A medida que se acerca el momento del partido, la afición espera que el equipo rompa la racha negativa y regrese al camino del éxito, además de hacer eco de la lucha por la restauración del ascenso y descenso en el fútbol mexicano. Este es, sin duda, un momento determinante para la historia reciente de Leones Negros, un encuentro que podría marcar un antes y un después en su trayectoria deportiva.
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