La noche del 28 al 29 de julio las delta acuáridas alcanzarán su punto máximo de actividad. Mientras que el mejor momento para observar las perseidas será la noche del 12 al 13 de agosto.
El Instituto Geográfico Nacional explica que los meteoros de las delta acuáridas se observan mejor en el hemisferio sur porque su radiante está más alto en el cielo, pero también son visibles en el hemisferio norte con una tasa de actividad algo más baja.
Sin embargo, el 2021 será un “mal año para la observación de las delta acuáridas” puesto que su momento de máxima actividad será unos días después de la luna llena (el plenilunio tendrá lugar el día 24 de julio). El máximo de la lluvia de las delta acuáridas se espera para la noche del 28 al 29 de julio. Desgraciadamente, “la Luna dificultará la observación en cuanto aparezca por el horizonte”.
Se piensa que los meteoros de las delta acuáridas pueden provenir del cometa 96P Machholz, un cometa de corto periodo que orbita alrededor del Sol cada cinco años aproximadamente. Las lluvias de meteoros suceden cuando nuestro planeta se cruza con el camino orbital de un cometa. Esta órbita está llena de partículas de la cola del cometa, que entran en la atmósfera terrestre a gran velocidad, y se calcina por la fricción con el aire, creando así el resplandor luminoso que conocemos como meteoro o estrella fugaz.
La correspondiente lluvia de meteoros parece tener un único centro de origen, un punto del que parecen surgir todas las estrellas fugaces. Ese punto se denomina “radiante” y su localización se utiliza para nombrar a la lluvia de estrellas. Así pues, las delta acuáridas tienen su radiante en la en la estrella delta, denominada como Skat, de la constelación de Acuario.


