El crucial pulso electoral que mantenían este domingo en Renania del Norte-Westfalia los dos principales partidos alemanes, los socialdemócratas del SPD y los democristianos de la CDU, se ha decantado del lado de los conservadores. La CDU ha obtenido el 35% de los votos, frente al 27,5% del SPD, la formación del canciller Olaf Scholz, según los sondeos dados a conocer por la televisión pública ARD al cierre de los colegios electorales. Los otros ganadores de la jornada han sido Los Verdes, que han aumentado en 12 puntos el apoyo de los ciudadanos con respecto a los comicios de 2017, hasta obtener el 18,5% de los votos. Para los socialdemócratas, que hasta hace no mucho tenían en este land uno de sus mayores feudos electorales, la derrota es especialmente dolorosa porque han obtenido su peor resultado histórico.
Renania del Norte-Westfalia es el Estado más rico y poblado de Alemania. Estaban llamados a votar casi 13 millones de electores —de un total de 18 millones de habitantes—, prácticamente uno de cada cinco alemanes en lo que se conoce como “elecciones federales en miniatura”. Los resultados marcarán los próximos compases de la política nacional porque Scholz se había implicado especialmente en la campaña. Los socialdemócratas confiaban en que una victoria reafirmaría su liderazgo a los cinco meses de su toma de posesión. La derrota, en cambio, se interpretará como un toque de atención de los ciudadanos a su gestión de la crisis de Ucrania.
Renania del Norte-Westfalia, que acoge una de las mayores concentraciones industriales de Europa a orillas de los ríos Rin y Ruhr, votó durante décadas a los socialdemócratas. El SPD gobernó 45 de los 50 años anteriores a 2017, cuando la CDU de Angela Merkel ganó por sorpresa en este land emblema del auge y declive de la poderosa industria del carbón y el acero alemana.
La victoria de los democristianos da viento de cola a su líder federal, Friedrich Merz, que solo lleva unos meses en el cargo y necesitaba un buen resultado para reafirmar su liderazgo con vistas a la carrera de fondo hacia las próximas generales, en 2025. El resultado fortalece su posible candidatura a canciller.
La CDU perdió las elecciones generales del pasado septiembre con un resultado desastroso para la formación. En Renania del Norte-Westfalia presenta a Hendrik Wüst, de 46 años, que heredó el cargo del anterior presidente del partido, Armin Laschet, el otoño pasado. Con poco más de medio año al frente del Gobierno renano, apenas ha tenido tiempo de convencer a sus conciudadanos de su estilo de liderazgo, pero ha sido suficiente para superar en casi ocho puntos al SPD.
Los liberales del FDP han obtenido el 5% de los votos, justo por encima del umbral que permite entrar en el Parlamento regional, aunque los resultados definitivos pueden variar en algunas décimas. El partido ha perdido casi ocho puntos respecto al porcentaje que obtuvo en 2017. La formación de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) ha registrado un 6% de los apoyos, punto y medio menos que en 2017, pero seguirá teniendo grupo propio en el Parlamento de Düsseldorf, la capital del Estado. Die Linke, el partido de izquierda heredero del comunismo, no ha obtenido suficientes votos (2,1%).
Estas elecciones son el primer gran examen al Gobierno de coalición que formó Scholz con los verdes y los liberales. La respuesta a la invasión rusa de Ucrania, la inflación desbocada y la crisis energética que ha desencadenado el esfuerzo de Alemania para sacudirse la dependencia de los hidrocarburos rusos han figurado entre los temas de la campaña, aunque en general se ha votado en clave regional. Hasta ahora las citas electorales de este año habían terminado en empate. El SPD ganó en el Sarre en marzo, pero la semana pasada se llevó un batacazo en Schleswig-Holstein, donde obtuvo el peor resultado de su historia y quedó por detrás de Los Verdes, en tercer lugar.
Wüst gobierna actualmente en coalición con los liberales del FDP. El mal resultado de esta formación indica que probablemente el socio menor para la próxima legislatura sean Los Verdes, lo que también lanza un mensaje a escala federal. El partido ecologista está mejorando sus resultados en todas las elecciones regionales, en paralelo a los índices de aprobación que están cosechando sus ministros en Berlín. Robert Habeck, vicecanciller y ministro de Economía y Clima, y Annalena Baerbock, titular de Exteriores, son según las últimas encuestas los políticos más populares del país, por encima del canciller. Como ocurrió con las generales de septiembre, Los Verdes tendrán la llave del próximo Gobierno en Renania.
Como suele ocurrir con las elecciones de los Estados alemanes, los temas de campaña se han centrado sobre todo en las preocupaciones del día a día. La CDU ha prometido más policías, maestros y personal sanitario, mejorar las infraestructuras para que todos los municipios de más de 20.000 habitantes tengan buena conexión de tren o de autobús exprés y la exención de impuestos para la instalación de paneles solares. El SPD ha puesto el foco en los puestos de trabajo, la vivienda asequible y la educación, e insiste en que Renania debe ser climáticamente neutral “pero sin desindustrializarse”.
El cierre de la mayoría de las minas de carbón en los años ochenta dejó un reguero de desempleo en la región e impulsó una reconversión forzada. Hoy, la actividad minera que hizo próspera la cuenca del Ruhr ha dado paso a otros sectores, como el financiero. Si fuera un país independiente, este land sería líder mundial en exportaciones, presume el Gobierno regional en su web oficial. En Renania tienen su sede 37 de las 100 mayores empresas alemanas, entre ellas la farmacéutica Bayer, en Leverkusen o Deutsche Telekom, en Bonn. La tasa de paro, sin embargo, es de las más altas de Alemania, del 6,6%, cuando la media del país está en el 5%.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook y Twitter, o visitar nuestra pagina oficial.
La nota precedente contiene información del siguiente origen y de nuestra área de redacción.


