En la búsqueda por mantener una dieta balanceada y alcanzar los objetivos de proteína, los bocadillos altos en proteína juegan un papel esencial, especialmente para quienes se esfuerzan en el gimnasio. Alcanzar las metas diarias de proteína puede ser complicado, y aunque se espera recibir una dosis adecuada en las comidas principales, los snacks adecuados pueden ser aliados imprescindibles. Un consejo es tener a mano opciones que contengan este macronutriente. Para ayudar en esta tarea, se presentan diez ideas de snacks altos en proteína, recomendados por dietistas registrados.
La necesidad de proteína es proverbial, pero a menudo no se tiene claridad sobre cuánta debería consumirse a diario. Según la dietista registrada Patricia Bannan, las necesidades varían según peso, edad y nivel de actividad. Sin embargo, una regla general es que se debe consumir 0.8 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal, incrementándose a entre 1.2 y 2.0 gramos por kilogramo si se realiza actividad física regular. Por ejemplo, una persona que pesa 82 kilogramos debería aspirar a un mínimo de 65 gramos de proteína al día.
Es crucial alcanzar esta meta diaria, aunque el dietista Andy De Santis advierte contra la obsesión por los números. Un balance integral es igual de importante. Comer una variedad de alimentos ricos en nutrientes es esencial para cubrir las diversas necesidades del cuerpo, en lugar de limitarse a unos pocos alimentos altos en proteína por motivos calóricos.
¿Qué entonces define un snack alto en proteína? Según la dietista Kristin Kirkpatrick, se considera alto en proteína aquel que ofrece entre 10 y 25 gramos del mismo. Por debajo de esta cifra, no se califica como “alto en proteína”, y un contenido superior podría considerarse más un platillo que una merienda.
Los momentos más adecuados para degustar un snack alto en proteína suelen ser después de preparar el cuerpo tras un entrenamiento, ya que contribuye a la recuperación muscular. En este sentido, Sonya Angelone, también dietista registrada, respalda la idea de que un snack proteico post-ejercicio proporciona aminoácidos clave para el desarrollo muscular.
Las cuatro dietistas concuerdan en que siempre que surja el hambre entre comidas, es beneficioso optar por un snack alto en proteína. Kirkpatrick subraya que este tipo de merienda ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre, previniendo caídas de energía y cambios de humor. Un snack alto en proteínas no solo mantiene la saciedad, sino que también puede evitar que se consuma en exceso durante la siguiente comida.
Este enfoque sobre los snacks ofrece una estrategia sencilla y efectiva para maximizar la ingesta de proteínas, asegurar un nivel óptimo de energía y contribuir al bienestar general del cuerpo. Con la incorporación adecuada de merienditas altas en proteínas, se puede facilitar el camino hacia los objetivos de salud y forma física.
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