El Festival de Jazz de San Sebastián, celebrado entre el 22 y el 26 de julio de 2026, rinde homenaje a dos de los íconos más influyentes del jazz: Miles Davis y John Coltrane, en el centenario de ambos músicos. Aunque Coltrane no tuvo la oportunidad de actuar en este festival debido a su temprana muerte en 1967, su legado musical sigue resonando en la escena jazzística contemporánea, al igual que la presencia de Davis, que sí tuvo tres actuaciones en la década de los 80.
Este año, el festival presentó varios proyectos únicos que están recorriendo Europa y EE. UU. para conmemorar esta efeméride. Entre ellos, destacan dos tributos a Miles Davis que sorprendieron al público por sus enfoques diferentes. El primero, liderado por el bajista Marcus Miller, revive el icónico álbum de Davis, “We Want Miles”, con el 67% de la formación original. Miller se presentó junto a otros músicos que habían colaborado con Davis, lo que generó expectativas, aunque su interpretación fue criticada por falta de frescura y conexión con el espíritu auténtico de la obra.
En contraste, el proyecto “New Sketches of Spain”, presentado por el saxofonista Antonio Lizana y el trompetista Erik Truffaz, trajo una propuesta más arriesgada, tomando como referencia el clásico “Sketches of Spain”. Aunque el resultado fue considerado intrigante por algunos, se argumentó que la conexión con la obra original era débil y que no lograron capturar la esencia de Davis.
Por otro lado, el tributo a John Coltrane liderado por el legendario Charles Tolliver despertó gran interés. Tolliver se encargó de reinterpretar el álbum “Africa/Brass”, un trabajo menos conocido pero aclamado por su complejidad. La actuación, acompañada por la Musikene Big Band, mostró una interpretación fresca y enérgica, destacando las virtudes de músicos modernos como la joven saxofonista Camille Thurman y el pianista Antonio Faraò.
Un tercer homenaje a Coltrane fue presentado por Azar Lawrence, un músico con un sólido legado, que evoca la era “Impulse!” de Coltrane. Lawrence, quien ha tocado con grandes figuras del jazz, interpretó obras maestras como “A Love Supreme” con un enfoque fiel a la originalidad del jazz de la época, enfatizando la autenticidad y el respeto por el material original.
Este festival no solo destaca la longevidad y la influencia de ambos músicos en el mundo del jazz, sino que también pone de relieve la búsqueda actual de nuevas interpretaciones que, sin perderse en el homenaje, buscan revitalizar sus legados para nuevas generaciones. En un mundo donde el jazz sigue evolucionando, estos tributos nos recuerdan la riqueza de sus obras y su impacto perdurable en la música contemporánea.
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