Monte Isola, la isla más grande del lago Iseo en Italia, destaca por ser un lugar sin coches donde el transporte está restringido a solo tres personas: el sacerdote, el médico y el alcalde. Los habitantes se desplazan en motocicletas y pequeños autobuses, mientras que los visitantes deben explorar a pie o en bicicleta.
La isla cuenta con caminos tranquilos y seguros para ciclistas, ideales para quienes buscan un paseo relajado y vistas panorámicas del lago. En el puerto de Peschiera Maraglio, donde llegan los ferris desde Sulzano, se encuentran varias opciones de alquiler de bicicletas desde 4 euros por hora. El recorrido circular por la orilla del lago pasa por olivares y pequeños pueblos como Sensole y Menzino, donde hay cafés con vistas al agua.
En Siviano, la capital de la isla, se pueden ver construcciones históricas como la iglesia de Santi Faustino e Giovita y una torre medieval. En el puerto, un taller llamado Retificio La Rete Srl mantiene viva la tradición de tejer redes a mano, tanto para pesca como para otros usos como redes deportivas y hamacas.
El paisaje varía entre el sur del lago, con campanarios blancos y viñedos de Franciacorta, y el norte, donde las montañas escarpadas caen abruptamente al agua verde esmeralda. En la costa este, el tráfico es casi inexistente, salvo por algún vehículo autorizado que circula lentamente.
La gastronomía local incluye platos como la sardina seca y salada sobre polenta a la parrilla, que no es una sardina común sino un tipo de pez llamado sábalo. Chiara, la guía local, explicó que en la Edad Media los habitantes pagaban impuestos a Venecia con estas sardinas saladas porque no comprendían bien el sistema monetario.
El alojamiento en Monte Isola se basa en apartamentos privados y algunos restaurantes con habitaciones, como el bistró moderno Decio, que ofrece vistas al lago y habitaciones iluminadas por el atardecer. Para cenar, L’Isola dei Sapori ofrece un ambiente sencillo con vino Franciacorta y bocados de salami, aceitunas y pescado.
Al día siguiente, el recorrido continúa a pie por un sendero empinado que comienza en las calles empedradas de Peschiera Maraglio y atraviesa un bosque de castaños. Tras una subida de 450 metros, se llega al Santuario de la Madonna della Ceriola, construido en el siglo XIII sobre restos de templos antiguos. Desde allí se observa una panorámica del lago con colores otoñales y el ferry que regresa a Sulzano dejando una estela blanca.
El viaje fue organizado por Visit Brescia. El alquiler de bicicletas inicia en 4 euros por hora, el ferry desde Sulzano a Monte Isola cuesta 2.60 euros por trayecto y los trenes desde Brescia a Sulzano tienen tarifas desde 4.10 euros. Las habitaciones en Decio comienzan en 90 euros con desayuno incluido.
Datos basados en información reportada originalmente por theguardian.com travel.






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