El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó el alto al fuego energético anunciado el domingo entre Rusia y Ucrania, a pesar de que Moscú no aceptó la tregua y lanzó nuevos ataques contra instalaciones en Ucrania. Volodimir Zelenski afirmó que Kiev está dispuesto a respetar el cese, mientras que el Kremlin rechazó la pausa de 60 días y expresó que busca una paz duradera.
Trump respondió a periodistas fuera de la Casa Blanca que “han alcanzado un acuerdo porque yo digo que han alcanzado un acuerdo”. El mandatario estadounidense aseguró no tener constancia de que Rusia haya violado el compromiso y reiteró que Zelenski y Vladimir Putin deben reunirse para poner fin a la guerra.
Por su parte, Zelenski denunció ataques rusos contra al menos cinco objetivos energéticos, incluyendo una central eléctrica en Járkov, una planta de producción de gas y una gasolinera civil. Los bombardeos nocturnos causaron la muerte de al menos tres personas en esa ciudad y provocaron 22 heridos por ataques a edificios residenciales, según autoridades municipales. El domingo, otras tres personas fallecieron en Ivano-Frankivsk, al oeste de Ucrania.
La ofensiva contra la red eléctrica ocasionó cortes de luz de varias horas en Kiev, afectó los sistemas de agua y alcantarillado y detuvo en dos ocasiones el servicio del metro capitalino. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, evitó confirmar la tregua y señaló que “los contactos continúan”. También rechazó la propuesta de Zelenski de suspender combates durante 60 días para celebrar elecciones, aunque indicó que Putin podría ordenar no atacar en la jornada electoral, pero insistió en que Rusia no desea un alto al fuego temporal.
El canciller ruso, Serguéi Lavrov, acusó a Kiev de intentar ganar tiempo para reforzarse y recibir más armas de sus aliados europeos. Trump cuestionó la disposición de Zelenski para negociar y afirmó que Putin parece más interesado en alcanzar un acuerdo.
En respuesta a la ofensiva rusa, la Unión Europea añadió mil 569 nombres de personas y empresas a su lista de sanciones. El canciller alemán, Friedrich Merz, defendió mantener las restricciones y señaló que Rusia sólo negociará seriamente bajo presión.
Trump también defendió un acuerdo para que Rusia suministre más de 2.25 millones de barriles de diésel a Estados Unidos y al mercado mundial. Su gobierno decidió suspender temporalmente las sanciones al combustible ruso con el fin de contener el aumento en los precios de la energía, que se incrementaron tras el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Zelenski señaló que el bloqueo del estrecho de Ormuz es un factor clave en el aumento del costo del combustible.
Legisladores republicanos y demócratas pidieron a Trump cancelar el acuerdo, advirtiendo que viola una ley de 2022 que prohíbe importaciones energéticas rusas mientras continúe la guerra. Los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner explicaron que el suministro de diésel busca atraer a Moscú a retomar las negociaciones.
Datos basados en información reportada originalmente por razon.com.mx mundo.






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