Tres personas fallecieron durante la noche en la ciudad ucraniana de Járkov tras un ataque ruso que impactó un edificio residencial, informó el alcalde Igor Terejov. El edil también denunció otro bombardeo que dañó un edificio de viviendas de varios pisos. Terejov detalló que no hubo objetivos militares en el ataque y que se trató de "edificios residenciales corrientes. Apartamentos donde la gente cenaba, acostaba a los niños, se preparaba para el día siguiente". Los cuerpos de las víctimas fueron hallados por la mañana bajo los escombros por los servicios de emergencia.
En paralelo, las defensas antiaéreas rusas interceptaron durante la noche 604 drones de largo alcance, más de 400 dirigidos contra Moscú, según informó el Ministerio de Defensa ruso y el alcalde de la capital, Dmitri Sobianin. El mando militar ruso indicó en Telegram que durante la pasada noche las defensas antiaéreas interceptaron y aniquilaron 604 drones ucranianos de ala fija sobre 15 regiones rusas y el mar de Azov. Sobianin agregó que entre las 20:30 del 12 de octubre y las 07:00 del 13 de octubre se lanzaron 217 drones hacia Moscú, y que la mayoría fue neutralizada en los accesos lejanos, con 65 drones derribados cerca de la ciudad y cinco más en sus inmediaciones.
Por el riesgo que representaban los drones, los aeropuertos moscovitas Domodédovo, Vnúkovo, Zhukovski y Sheremétievo suspendieron temporalmente sus operaciones, informó la agencia de aeronáutica civil rusa Rosaviatsia. En la región de Kaluga, a 180 kilómetros al suroeste de Moscú, se derribaron 73 drones durante la noche, según el gobernador Vladislav Shaphá. En el distrito Mosalskíi de esa región, el ataque causó daños en una escuela, dos viviendas particulares y un automóvil. No se reportaron daños en infraestructuras críticas rusas, como refinerías.
En otro frente, Bulgaria confirmó que un carguero se hundió y otro resultó dañado en ataques con drones ocurridos en la madrugada del lunes al martes cerca de sus aguas territoriales en el mar Negro, atribuyendo la responsabilidad a Rusia. El primer ministro búlgaro, Rumen Radev, declaró que no cuentan con pruebas concluyentes para culpar a ninguna parte, pero señaló que la lógica, como ya he indicado, apunta a la Federación Rusa. Por ello, convocó a la embajadora rusa para solicitar explicaciones.
El barco hundido fue atacado a 17 millas náuticas de la ciudad búlgara de Krapets, cerca de la frontera con Rumania. Un marinero fue rescatado con vida del Azov Concord, un carguero con bandera de San Vicente y las Granadinas que navegaba de Rumania a Turquía. En el segundo ataque, a 18 millas de Byala, resultó dañado el carguero ucraniano Chelsea 3, que viajaba con bandera de Malta desde Turquía hacia Rumania. Radev calificó estos ataques como inaceptables y anunció que informó a sus socios en la Unión Europea y la OTAN. También pidió ayuda para reforzar la vigilancia aérea y marítima y para esclarecer el origen de las agresiones. Además, planea dialogar con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Datos basados en información reportada originalmente por elmundo.es.






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