Biz Markie, músico neoyorquino cuyo apogeo coincidió, a caballo entre los años ochenta y los noventa, con la edad dorada del hip hop murió este viernes en Baltimore (EE UU), según confirmó su representante. Markie hizo también historia de la música pop con su gran éxito, Just a Friend, incluido en su segundo disco, The Biz Never Sleeps (1989).
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Su signo de distinción era el sentido del humor en una época en la que cierto rap prefería no tomarse demasiado en serio y coqueteaba a menudo con la comedia, antes de enzarzarse con la estética violenta del gangsta, y antes también de abrazar la cara más obscena del capitalismo con el culto al bling bling. Su tendencia al chiste sin complicaciones, aunque efectivo, y sus portadas, como la del álbum I Need a Haircut (1991), en la que se le veía en una barbería con un peluquero empuñando una motosierra, le valieron el alias de The Clown Prince of Hip Hop, algo así como el “príncipe de los payasos del hip hop”.
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Ese espíritu juguetón, el gusto por los samplers clásicos (como esa irresistible línea de piano soul de Freddie Scott, en Just a Friend) y su condición de pionero del beatboxing, técnica que convierte al ser humano en una caja de ritmos, fueron sus armas para destacar en el género en una época y una ciudad, Nueva York, que andaban sobrados de talento.
“Agradecemos las muchas llamadas y oraciones de apoyo que hemos recibido durante este momento difícil. Con su arte, Biz dejó un legado que será siempre celebrado por sus compañeros de la industria y sus amados fans”, dijo la familia en un comunicado reproducido por The Hollywood Reporter. Las causas de la muerte no han trascendido, aunque lo diagnosticaron con una variante severa de diabetes hace una década y estuvo hospitalizado a principios de año.


