La reciente clausura de la galería Stephen Friedman destaca la fragilidad de muchos actores en el mundo del arte, donde la supervivencia puede depender de un solo acuerdo. Este evento resuena en los últimos informes presentados por las sucursales de galerías y casas de subastas del Reino Unido ante Companies House, la agencia gubernamental encargada del registro de empresas en el país. Estas cifras revelan cómo el aumento de costos y un mercado pesimista están afectando a diversas empresas del sector en 2024. Sin embargo, es crucial recordar que tales informes pueden ofrecer solo una imagen parcial, ya que muchas de estas galerías tienen matrices en el extranjero que ocultan aspectos importantes.
El cierre de Stephen Friedman, que se vio forzado a liquidar el 2 de febrero, fue un desenlace abrupto tras varios intentos de salvar la empresa. La galería enfrentaba deudas significativas, incluyendo £1.7 millones en pérdidas por costos de renovación, además de un patrimonio neto que debía casi £11.4 millones a sus acreedores. A pesar de unas proyecciones de flujo de caja que parecían optimistas para 2025, la empresa se encontró atrapada entre una lenta venta de obras y la presión de un mercado cada vez más adverso.
Por su parte, la histórica tensión en el sector también ha sido evidente en otras grandes galerías. Thaddaeus Ropac reportó una caída de su facturación de £49.6 millones en 2023 a £36.4 millones en 2024, mientras que Hauser & Wirth vio caer sus ganancias antes de impuestos en casi un 90% en el mismo período. Este panorama negativo se amplía al ámbito de las casas de subastas, donde los costos altos y las comisiones apretadas están erosionando las ganancias.
A pesar de tales desafíos, algunas galerías han logrado mantenerse a flote. White Cube, por ejemplo, reportó un incremento notable en sus ingresos, pasando de £10.6 millones en 2023 a £15.3 millones en 2024. Este fenómeno sugiere que no todas las empresas del sector están sintiendo el mismo impacto de las condiciones económicas adversas.
Las principales casas de subastas, entre ellas Bonhams y Phillips, también han visto fluctuaciones en sus finanzas. Bonhams, tras un cambio de propietarios y una reestructuración significativa, reportó pérdidas operativas que alcanzaron £163 millones en 2024. Phillips, mientras tanto, vio una disminución en sus ventas de subasta de £477.9 millones en 2023 a £381.8 millones en 2024, lo que refleja el mismo entorno de contracción que sus competidores.
Curiosamente, Christie’s y Sotheby’s parecen estar tomando caminos diferentes. Christie’s, con un enfoque renovado hacia el financiamiento de arte, aumentó su facturación a £132.5 millones en 2024, mientras que Sotheby’s ha optado por diversificarse en un portafolio más amplio de servicios financieros relacionados con el arte.
En conclusión, el entorno para galerías y casas de subastas sigue siendo difícil y lleno de incertidumbres. La reciente liquidación de Stephen Friedman es un recordatorio de la precariedad que enfrenta el sector del arte, donde las decisiones estratégicas y las fluctuaciones del mercado pueden tener consecuencias drásticas. A medida que avanzamos en 2024, será esencial observar cómo estas instituciones se adaptan y evolucionan frente a un panorama económico en constante cambio.
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