El mundo del arte en Madrid experimentará un cambio significativo con la expansión del Museo Thyssen-Bornemisza, un espacio que, desde su apertura en 1992, ha brindado acceso a una de las colecciones de arte más impresionantes del mundo. La creciente afluencia de visitantes ha llevado a la administración del museo a hacer un anuncio importante: la inauguración de una segunda sede, a solo unos bloques de distancia de su ubicación actual, prevista para completarse en 2032.
Este nuevo inmueble, conocido como el Palacio de Hielo y Automóvil, se encuentra en el renombrado Barrio Literario de Madrid y tiene una extensión de 10,000 metros cuadrados. Desde 2007, el edificio ha permanecido vacío, pero con una inversión de €70 millones (aproximadamente $80.8 millones), se transformará en un espacio dedicado al arte contemporáneo. Para ello, se realizará una renovación exhaustiva antes de su reinauguración como museo.
La nueva sede albergará más de 360 obras de artistas del siglo XXI, pertenecientes a la colección de arte contemporáneo de la Fundación Thyssen-Bornemisza, conocida como TBA21. Tal colección fue impulsada por Francesca Thyssen-Bornemisza, hija del barón que fundó el museo. Esta adición fortalecerá y diversificará los recursos del museo, contribuyendo a su misión de educación y divulgación cultural.
El Ministro de Cultura, Ernest Urtasun, destacó la importancia de este proyecto, enfatizando que “esta ampliación es un paso gigante hacia la creación de un museo más grande y útil”. Su objetivo es transformar el Thyssen en un centro cultural abierto que no solo exhiba arte, sino que también ofrezca talleres, conferencias y espacios para la investigación.
Las negociaciones para asegurar esta segunda sede fueron complejas, implicando a diversas entidades gubernamentales, el museo y la familia Thyssen. Un hito crucial en este proceso fue la decisión de Francesca Thyssen-Bornemisza de donar 186 obras de su colección personal, valoradas en casi €16 millones ($18.5 millones), y acordar un préstamo a largo plazo de 179 piezas más, lo que suma un valor adicional de €10 millones ($11.5 millones).
Además de la colección contemporánea, el nuevo edificio también albergará otras secciones del museo, incluyendo el archivo, el taller de restauración y un centro de actividades. Se ha previsto que una parte del espacio sea dedicada a un centro memorial en honor a las víctimas del terrorismo, gestionado por el Ministerio del Interior.
La renovación será respaldada por diversas entidades gubernamentales, quienes cubrirán los costos de museografía, equipo y mobiliario, asegurando que el nuevo Thyssen no solo satisfaga la demanda actual de visitantes, sino que también actúe como un motor cultural dentro de la ciudad. Este año, se planea lanzar un concurso de diseño arquitectónico para la renovación, cuyo proyecto ganador se ejecutará entre 2027 y 2028, con trabajos de construcción que iniciarán en 2029.
La historia del Museo Thyssen-Bornemisza continúa evolucionando, y su ampliación promete convertirlo en uno de los destinos más esenciales para los amantes del arte, atrayendo a millones de visitantes más en los próximos años.
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